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La sentencia contra el académico Sergio Aguayo es un atentado contra la libertad de expresión que afecta no sólo a los periodistas sino a toda la sociedad mexicana, advirtió el ensayista y periodista Humberto Musacchio en referencia al dictamen emitido por el magistrado José Francisco Huber Olea Contró que obliga al doctor y columnista a pagar 10 millones de pesos al político priísta Humberto Moreira, como indemnización del supuesto daño moral que le ocasionó con un artículo de opinión publicado en el diario Reforma.

Al participar en una protesta frente a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) en apoyo a Aguayo, Musacchio indicó que este antecedente judicial le priva a la sociedad el derecho a estar informada “de la verdad, de la realidad que mostramos cada día con nuestro trabajo”.

En la manifestación participaron periodistas de diferentes medios de comunicación y algunos  miembros de la sociedad civil, quienes presentaron un documento en el cual exigen al presidente Andrés Manuel López Obrador, a los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, al Congreso de la Unión y al fiscal general de la República que intervengan para que se deseche la sentencia contra Aguayo, y que cese al hostigamiento judicial contra el académico.

En dicho documento también se demanda la investigación y el sometimiento a juicio de los magistrados de la Sexta Sala Civil del Tribunal Superior de Justicia de la Nación de la Ciudad de México; especialmente se solicita la destitución, investigación y procesamiento del magistrado José Francisco Huber Olea Contró, por evidente conflicto de interés y riquezas que sugieren un origen corrupto.

Entre las demandas también se exige el abandono de cualquier iniciativa  que pretenda  condicionar  el ejercicio de la libertad de expresión y de prensa, así como la sentencias de carácter intimidante que vulneren el ejercicio de los derechos humanos. Por último se exige un alto a los asesinatos y desapariciones de periodistas, así como la garantía de que los culpables sean detenidos y castigados.

Tania Damian