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Adán López Calvo y María del Carmen Gómez Trujillo –integrantes de la Coordinadora Nacional Plan de Ayala Movimiento Nacional (CNPA-MN) y del Movimiento por la Paz, la Justicia y el Bien Común de Amaran, Chiapas (MPJBCA)– han sido víctimas de hostigamiento y  amenazas de muerte, denunciaron Alberto Galindo y defensores de derechos humanos.

En conferencia de prensa, aseguraron que el  29 de enero pasado, López Calvo sufrió un intento de asesinato cuando un vehículo fue interceptado por un grupo de entre tres o cuatro sujetos. “Afortunadamente nuestro compañero no iba en el vehículo interceptado”, afirmó Alberto Galindo.

También refirió que 4 días después de ese ataque, el 2 de febrero, López Trujillo junto con su esposo –Arley Villegas Gómez– fueron interceptados por un vehículo, marca Tsuru de color azul, mientras se dirigían a su domicilio ubicado en la localidad El Naranjo; sin embargo lograron esquivarlo. Horas después habitantes de la comunidad observaron un vehículo con las mismas características estacionado frente al domicilio de Elena Chávez Gómez, familiar de Isidro Chávez Gómez, exfuncionario municipal, quien fue acusado de haber participado en el ataque paramilitar el 17 de enero de 2019 en Amatan, Chiapas, en donde fue asesinado Noé Jiménez Pablo y José Santiago Gómez, defensores de derechos humanos.

Alberto Galindo mencionó que estos no son hechos aislados, sino que forman parte de una estrategia de la delincuencia organizada en coordinación con instituciones de seguridad del Estado mexicano para desarticular el movimiento de la MPJBCA  y de la CNPA-MN. Luisa Amanda Rivero Espinoza, abogada de Defensa Estratégica en Derechos Humanos, exhortó “al gobierno federal y estatal a cumplir con las medidas necesarias para impedir agresiones al movimiento”, pues es insuficiente el Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas (MPPDDHyP).

Ello, debido a que, por un lado, sólo toma en cuenta la protección a nivel individual,  dejando de lado la protección de grupos en defensa de derechos humanos, y por otra parte es un mecanismo de protección únicamente reactivo ya que no cuenta con las medidas necesarias para prevenir ataques a dichos grupos.

Por último, Galindo hizo un llamado a la opinión pública para hacer conciencia sobre los problemas que atañen a los movimientos sociales: “Necesitamos una opinión pública más sensible sobre las problemáticas  que aquejan al movimiento de derechos humanos, ya que nos preocupa la atención que se le presta en mayor medida a temas triviales como el avión presidencial, dejando de lado los acontecimientos sociales”.

Tania Damián