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Trabajadores despedidos de La Jornada, a los que la empresa les había ofrecido su reinstalación, fueron notificados de que se retiraba la oferta, sin que hasta el momento se conozcan los argumentos para negar el retorno a la fuente de trabajo.

A través de un comunicado, los afectados difundieron que Desarrollo de Medios, SA de CV (Demos) –controladora del diario– había entregado el desistimiento desde el 15 de enero, en la Oficialía de Partes de la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje; sin embargo, no había llegado a la instancia que lleva el caso.

El proceso que se tenía contemplado indicaba que el 21 de enero tendría que ser reinstalado Mario Ruíz Tenería; sin embargo, no fue posible porque la JFCA estaba tomada por jubilados del Sindicato Mexicanos de Electricistas.

Hoy, 22 de enero, cuando Oscar Gómez; Sara Juárez, Guadalupe Silva y Marisela Delgado se presentaron a la Junta para iniciar el proceso de reinstalación, “fueron informados de que no ocurriría porque La Jornada retiró el ofrecimiento”, dice el comunicado.

El conflicto laboral, que lleva más de dos años en tribunales y que impactó en los trabajadores, inició después de que la empresa decidiera disminuir el 45 por ciento del salario y prestaciones de los trabajadores, adquiridos por más de 30 años de negociación del Contrato Colectivo de Trabajo; crisis que obligó a 55 personas a “pedir su retiro o liquidación” a Demos. Además, después de iniciado el conflicto sindical y realizarse una huelga, el 30 de junio de 2017, fueron despedidos más de ocho trabajadores.

El boletín indica que durante más de tres décadas esta empresa y sus trabajadores, representados por el Sindicato Independiente de Trabajadores de La Jornada (Sitrajor), habían mantenido una relación respetuosa y de correspondencia. Empresa y trabajadores construyeron y llegaron a acuerdos hasta que de manera unilateral La Jornada decidió desconocer el Contrato Colectivo de Trabajo (CCT).

Expone que en enero de 2017 interpuso un conflicto de naturaleza económica ante la Junta Local de Conciliación y Arbitraje, “en el que argumentó que los trabajadores eran la razón de su mala situación financiera. La empresa y sus abogados encabezados por Alejandro Roel no lograron demostrar sus dichos por lo que perdieron el caso y deben reponer el CCT.

“Al dejar de pagar la mayoría de las cláusulas del CCT la empresa dejó de erogar alrededor de 2 millones 800 mil peos a la catorcena, cerca de 130 millones de pesos en los dos primeros años de desconocimiento del Contrato.

“Los trabajadores de La Jornada siempre han sido conscientes de la importancia que tienen en el país los medios de comunicación y sobre todo de mantener la fuente de empleo, por lo que en diversas ocasiones cedieron cláusulas del contrato de manera temporal para lograr estabilizar las  finanzas de la empresa y que lograra cubrir sus compromisos con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y otras instituciones.

“Por eso sostenemos que no era necesario recurrir a un conflicto de naturaleza económica, a la persecución de trabajadores que defendieron sus derechos laborales, a despidos injustificados y otras acciones que van en contra de todo lo que La Jornada ha defendido en sus páginas”, indica.