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Son tres los principales problemas que enfrenta el agua en México, entre los que se encuentran la contaminación, la sobreexplotación de los mantos y la carencia de drenaje, declararon el biólogo René Arredondo Hernández y la doctora en derecho ambiental Marisol Anglés Hernández. Por ello exhortaron a la sociedad a que exija al gobierno el cumplimiento del derecho humano al agua.

El biólogo Arredondo detalló que el 50 por ciento de los 600 acuíferos del país son sobreexplotados; en el tema de la contaminación, indicó que esencialmente hay tres tipos: por heces fecales, debido a descargas no reguladas y la falta de plantas de tratamiento de agua residual; por metales pesados en ciertas regiones de la República Mexicana; y por patógenos, virus, microorganismos y bacterias como el Vibrio cholerae [que provoca el cólera en humanos] y el Escherichia Coli [que provoca diarrea].

Al respecto, la doctora Anglés destacó que a pesar de que el preciado líquido no debe contener microorganismos, metales pesados, sustancias químicas o radiactivas que puedan constituir una amenaza para la salud de las personas, los estándares mexicanos relacionados con la salubridad del agua potable siempre están por debajo de los límites que establece la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En la conferencia “Agua: derechos y obligaciones”celebrada en la Facultad de Medicina–, los académicos enfatizaron esas grandes problemáticas que enfrenta el agua en México, ello con el objetivo de resaltar la necesidad de los ciudadanos de pedirle al gobierno la saneación y gestión del agua.

“A 2015, la cobertura nacional de acceso al agua entubada era de 95.3 por ciento, lo cual no quiere decir acceso al agua potable […]. Hoy día cuando hablamos del derecho al agua, también hablamos del saneamiento porque de nada nos sirve tener acceso al agua si finalmente no estamos resolviendo el tema de qué hacemos con el agua que ya fue consumida”, manifestó la doctora Anglés.

Por si fuera poco, en México el derecho humano al agua se incorporó en la Constitución hasta 2012, subrayó. Este establece que toda persona tiene derecho al agua para consumo personal y doméstico, sin discriminación, en forma suficiente, salubre y accesible (física y económicamente).

De acuerdo con la OMS para garantizar que se cubran las necesidades humanas más básicas, son necesarios entre 50 y 100 litros de agua por persona al día, sin embargo, “en varias de las comunidades más pobres del país les están dando esa cantidad de agua, pero por familia, no por persona, lo que es realmente preocupante”, expresó.

Además, agregó que el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo sugiere que el costo del agua no debería superar el 3 por ciento de la suma total de los ingresos del hogar, lo que quiere decir que los costos y cargos directos e indirectos asociados con el abastecimiento del agua deben ser asequibles para todos y no deben comprometer ni poner en peligro el ejercicio de otros derechos humanos.

Es por ello que Arredondo Hernández sugirió como una medida de solución dejar descansar algunos mantos acuíferos y administrar el agua a partir de alternativas tecnológicas, así como Marisol Anglés enfatizó que “si los ciudadanos no exigen la saneación y gestión del agua, vendrán problemas mucho más costosos: los de salud”.

Viridiana García