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Como sabemos, el internet ha venido a resquebrajar toda la estructura del sistema de medios de comunicación del mundo. Ha relativizado el monopolio de la información que anteriormente ejercían gobiernos y grandes consorcios. Gracias al internet se han podido difundir datos, opiniones, investigaciones que no controlan los grupos de poder.

Imagen de niño víctima de bombardeo que fue censurada por Facebook

Claro, lo anterior es apenas un aspecto de la revolución comunicativa que todavía está en marcha y que cuenta con ventajas y desventajas que superan la discusión que se propone en esta entrega. Lo que queremos dejar asentado es que el internet ha propiciado que se diversifiquen los emisores de mensajes y, por lo tanto, que se haya ampliado la agenda de temas a discutir en los ámbitos político, económico, social, cultural.

Son varios los mecanismos que se han ido desarrollando para acotar la libertad que todavía se puede respirar en el internet. Por ello, no podemos dejar pasar las censuras operadas desde los consorcios que prestan alguno de los servicios disponibles en la red de redes.

Hoy nos referimos a un caso. Se trata de la red social Facebook, una de las más populares y en donde se difunde información de todo tipo: de lo banal a lo filosófico, pasando por la cultura, las artes y la política. Justo es decir que los contenidos banales superan por mucho a los demás.

Pero lo que preocupa es la sistemática censura que ejerce esta red social cuando alguno de los usuarios critica alguna de las acciones del régimen israelí que ilegalmente ocupa territorios palestinos, desplaza a miles de familias y ejecuta extrajudicialmente a hombres, mujeres y niños.

De manera abierta, el Ministerio de Justicia de Israel ha reconocido las presiones que ejerce contra Facebook, Twitter y Google para eliminar de buscadores y páginas los contenidos que no le favorecen.

Lo peor es que estas empresas acatan los deseos del régimen israelí. La ministra de Justicia de Israel, Ayelet Shaked, ha celebrado que los consorcios citados retiran el 70 por ciento de la información “antiisraelí”. Claro, la manera formal de justificar tal censura es la procuración de la paz en la región y la no incitación al odio, faltaba más.

Tal política ha llevado a Facebook a cancelar las cuentas de medios de comunicación que van a contracorriente del discurso israelí y estadunidense con respecto de lo que pasa en Oriente Medio. Y también amonesta y cancela cuentas a usuarios de a pie, no importa que tales críticas se realicen en un lugar tan lejano del Muro de los Lamentos, como México.

El 29 de noviembre pasado el activista Efrén Cortés Chávez intentó ingresar a su cuenta de Facebook y se encontró con un signo de negación, un círculo rojo bordeando su fotografía y la leyenda (en rojo también): “Cuenta restringida. No puedes publicar ni comentar durante 7 días”. Enseguida una advertencia: “Qué sucede si vuelves a cometer una infracción. No puedes publicar ni comentar durante 30 días”.

Luego una suerte de tranquilizante: “Entendemos que es posible que se cometan errores, por eso, no restringimos tu cuenta” (sic).

Al intentar ingresar a su perfil, Efrén Cortés encontró una “explicación” más detallada: “No puedes publicar, comentar ni usar Messenger durante 7 días. Esto se debe a que 5 de tus publicaciones anteriores infringen nuestras normas comunitarias” (sic).

Y enlistan por fechas (sin mostrarlos) los mensajes que causaron la suspensión. Los tres primeros son mensajes escritos, publicados entre abril y mayo pasados. A cada uno de ellos (ya eliminados por Facebook) les colocó la leyenda: “Tu publicación no cumplía nuestras normas comunitarias”. Los últimos dos son sendas fotografías publicadas los pasados 28 y 29 de noviembre. A cada una de ellas (sin mostrarlas) les colocó una leyenda parecida a la anterior: “Tu publicación no cumplía nuestras normas comunitarias sobre desnudos o actividad sexual” (sic).

En realidad Efrén Cortés Chávez criticó en cada uno de esos mensajes la política del régimen israelí en Palestina. En los mensajes escritos y de audio borrados por Facebook, Cortés señalaba las injusticias del sionismo contra los palestinos. Las fotos que compartió eran de niños heridos por los bombardeos israelíes contra familias palestinas realizados entre el 13 y el 15 de noviembre pasado, y agregaba comentarios acerca de que el régimen de Israel tendría que ser juzgado en la Corte Penal Internacional. Las imágenes fueron compartidas por el periodista sirio Qusay Noor en su cuenta que tiene en la red social.

Si se le echa un vistazo a Facebook, uno se puede encontrar con mensajes realmente de odio de grupos de extrema derecha, puede encontrar pornografía y ofrecimiento de servicios sexuales, mensajes de escarnio contra personas por razones de clase social, o color de piel, maltrato animal… pero que no se le ocurra a los usuarios criticar al régimen israelí o, menos aún, denunciar y mostrar sus crímenes porque ahí sí Facebook censura a rajatabla.

Efrén Cortés Chávez es activista, defensor de derechos humanos y analista. Conoce como pocos la lucha social en Guerrero. Es sobreviviente de la masacre de El Charco, comunidad del municipio de Ayutla, región de la Costa Chica-Montaña. Sobrevivió a la tortura y al encierro en penales de máxima seguridad, acusado de pertenecer al movimiento armado por haber estado en la asamblea que se llevaba a cabo en la escuela primaria cuando ocurrió el enfrentamiento entre militares y guerrilleros.

En su cuenta comenta asuntos del acontecer social de Guerrero, México y el mundo. Se solidariza con las luchas de emancipación. No se caracteriza por estridencia alguna… Pero lo que penaliza Facebook son los mensajes que critican a Israel.

La causa de Israel, que ha abrazado Facebook, es un intento masivo por controlar la información que circula por internet. Quienes en este caso están atentando de manera directa contra la libertad en internet no son China, Rusia o Irán (que también lo hacen, pero en otros campos y tales acciones son difundidas ampliamente en Occidente). Se trata de una compañía que controla una porción importante del tráfico de información y la comunicación por internet y que toma partido abiertamente por Israel y Estados Unidos.

Facebook presume de mucha tecnología, multimedia y de revolucionar las comunicaciones personales y masivas y de potenciar los negocios en la web, pero se revela como un tradicional censor de la década de 1970.

Zósimo Camacho

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