jueves 2, julio 2020

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El viernes 30 de noviembre de 2018, a las 5 de la tarde, Viviana Garrido Ibarra salió del laboratorio donde laboraba y viajó –junto con una compañera de trabajo– en un camión que recorre la ruta de la estación Estadio Azteca del tren ligero al metro Ermita, narra su hermana de nombre Juana.

Arribaron a la estación ubicada en calzada de Tlalpan aproximadamente a las 6 de la tarde, pero Viviana nunca llegó a casa para reencontrarse con su hija y su familia. Ésa fue la última vez que alguien conocido la vio.

A 1 año de su desaparición, su familia junto con el colectivo Hasta Encontrarlos CDMX, amigos, activistas, académicos y observadores de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos realizaron la primera Rodada por nuestros desaparecidos para exigir su aparición.

Al finalizar la rodada, Juana Garrido leyó una carta en la que narra la experiencia de su familia ante la desaparición de Viviana. “Teníamos mucho miedo. Acá conocimos que sí hay prisa y que el tiempo se ha vuelto nuestro peor enemigo y, desde ahí, aprendimos realmente a contar primero las horas, después los días, semanas… Más tarde los meses y, hoy, los años: nuestra Vivi lleva 365 días desaparecida. Comprendimos que su vida dependía de seguir al tiempo para ganarle a lo que estuviésemos enfrentando”.

La madre y la hermana de Viviana denuncian que las autoridades son negligentes y no agotan las líneas de investigación; además, mencionan que es objeto de una grave revictimización.

Tomar las bicicletas ha sido una de las formas de no rendirse, de exigir la aparición con vida de la joven de 32 años. Para ello, los familiares y sus amigos, incluidas las familias de otros desaparecidos, se reunieron en la estación Estadio Azteca para recorrer el último camino que hizo Viviana del que se tiene información.

La rodada inició a las 11:30 de la mañana. Los ciclistas, corredores y motociclistas portaban carteles en sus espaldas con los datos y la imagen de Viviana y otros desaparecidos. Durante el recorrido todos gritaban la consigna: “¡porque vivos se los llevaron, vivos los queremos!”

Ya en la estación Ermita, la rodada cerró la vialidad de Tlalpan por unos 20 minutos. Entre los sonidos de cláxones y las miradas de las personas que esperaban el metro, las familias comenzaron a gritar repetidamente: “¿por qué los buscamos? Porque los amamos”. Activamente pegaron volantes frente a la estación y desplegaron grandes carteles con la información de los desaparecidos del colectivo.

Al liberar la Calzada de Tlalpan, continuaron andando hasta la calle Emiliano Zapata. Bajo un puente vehicular, las familias se unieron para compartir sus testimonios y darles voz a los desaparecidos Felipe de Jesús Olvera Martínez, Maricela Vanessa, Natali Carmona, Carlos Sinuhe Mejía, Braulio Bacilio, Saraí Maricarmen y Pamela Gallardo.  El acto concluyó con aplausos llenos de amor, voluntad, apoyo y esperanza de encontrarlos con vida.

Nayeli Escalona

[CONTRALUZ] [SEMANA]