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Berlín, Alemania. Cuba inició una nueva etapa constitucional desde el principios de 2019 con la aprobación del nuevo texto constitucional, donde se renuevan las bases en el proceso revolucionario que comenzó en 1959, además de reafirmar la legitimidad del gobierno y de la Revolución a 60 años de su triunfo.

Importantes novedades se pueden destacar según el jurista cubano Yuri Pérez, vicedecano de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana. La nueva redacción de la carta magna cubana recoge novedades importantes para la actualización del socialismo en Cuba, sin renunciar a su carácter socialista, antiimperialista. Se establecen nuevos derechos y obligaciones de los cubanos en el siglo XXI. Con base en la legitimidad referendada en febrero 2019 el país mira hacia una refundación del proceso revolucionario iniciado hace 60 años. La mayoría –o sea 86 por ciento– se pronunció a favor de la nueva Constitución.

En concreto el derecho al matrimonio igualitario, así como la propiedad privada y el derecho a la doble ciudadanía para todos los cubanos forman parte de las añadiduras. Esta nueva carta magna fue consultada y corregida por los cubanos tanto del interior de la isla como de la diáspora. Una novedad siendo la posibilidad de ostentar la doble ciudadanía, algo que anteriormente no había sido posible, al perderse la cubana al naturalizarse en otro país.

En lo relativo a la reelección del presidente se debatió en la redacción de la nueva Constitución la limitación a dos mandatos consecutivos. El resultado fue que se rechazó tal limitación y se optó por la reelección indefinida como había sido también el caso en la carta magna del 1976. Tampoco prosperó la medida de limitar la edad de investidura máxima de 60 años, por lo que queda establecida la edad mínima de 35 años pero sin edad máxima.

Se consultó a la diáspora cubana en todo el mundo. En particular en lo que se refiere a la oposición radicada en Florida, Estados Unidos, se tomaron en cuenta sus aportaciones concretas y se modificó cerca del 60 por ciento de su contenido. Sin embargo también “los derechos […] constitucionalmente tienen limites establecidos”, subrayó el representante cubano en los diálogos sobre derechos humanos con la Unión Europea, y por lo tanto se desestimaron posturas “anexionistas” que fueran contrarias a la soberanía e independencia de la isla. Así en la vía de los hechos los cubanos de la diáspora pudieron agregar y sugerir cambios a los artículos, pero no ratificarla, puesto que para ello se requiere ostentar la residencia en la isla.

A partir de ahora se contemplan mejoras, a parte de las ya mencionadas, al estipularse un derecho a la vivienda digna para los cubanos. Esto se inscribe como un derecho efectivo lo cual constituye un avance importante en en materia de derechos humanos. A efectos prácticos, es la implementación de un modelo socialista de derecho, como lo define la misma constitución.

No obstante tanto la realidad económica como las consecuencias del bloqueo económico recrudecido en el año en curso bajo la administración de Donald Trump en Esttados Unidos ponen un freno a la capacidad del Estado para proporcionar estos derechos a cada individuo. De acuerdo con el doctor Pérez, en la población existiría una aceptación de las limitantes económicas y un sentimiento de resistencia contra dichas medidas ante las restricciones presupuestarias del gobierno. El bloqueo financiero y comercial suponen trabas para el funcionamiento de sus industrias así como sus servicios –entre los que figura el turismo como importante fuente de ingresos–. La falta de divisa fuerte y el endurecimiento de la ley Helms-Burton concretamente constituyen hoy uno de los principales obstáculos para su pleno desarrollo económico y social.

En esencia la soberanía reside en el pueblo –más allá del cambio constitucional– la cual es electa por los cubanos inscritos en el padrón electoral. El presidente anteriormente era jefe de Estado y de gobierno. Ahora se crea la figura del primer ministro encargado de gestionar el gobierno en el ala ejecutiva así como en lo administrativo. Paralelamente el presidente cumple por su lado con la representación del Estado, así como con la toma de decisiones de gran trasendencia. Ulteriormente ambos responden a la Asamblea Popular, que es la que ejerce la representación del poder popular en última instancia.

Otro aspecto muy importante en Cuba es la base naval estadunidense de Guantánamo, la cual fue conformada en 1901 con base en la enmienda Platt, la cual le permitió al ejército de Estados Unidos mantener en la isla mayor de las Antillas una base. “El Estado cubano repudia todo tratado que menoscabe la soberanía e integridad territorial”, afirma el enviado cubano ante la Unión Europea. De acuerdo con la constitución cubana, toda la isla sin excepción está bajo la soberanía de la República de Cuba. Por lo tanto el gobierno cubano no acepta ni acata la presencia de las Fuerzas Armadas estadunideneses en la bahía de Guantánamo, así como “las cuestiones violatorias de los derechos humanos que ocurren en Guantánamo”, afirma el doctor Pérez en una entrevista con Contralínea.

En 1976 entró en vigor la primera Constitución tras el derrocamiento de Batista en 1959, la cual comenzó a redactarse en 1972. En 2019 probablemente el principal reto cubano radicará en gestionar una apertura y una actualización sin poner en tela de juicio la estructura socialista. Intenta preservar las garantías individuales “porque, sobre todo si miramos al socialismo de Europa del Este, la restricción que se hizo de ese espacio individual del ciudadano generó muchas contradicciones”, reafirmó Yuri Pérez. La evidencia de su naturaleza contraproducente a largo plazo inspiran a este bastión y antiguo enclave del otrora bloque comunista en América Latina a buscar soluciones prácticas a 30 años de la caída del muro de Berlín. Su éxito dependerá en harmonizar estos intentos de perseverar y adaptarse sin por ello caer en un cuadro similar al de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) para conseguir mantener íntegro el modelo socialista cubano en el siglo XXI.

Axel Plasa/corresponsal

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