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La política de austeridad recorta presupuestos en casi todas las áreas de la administración pública. Mientras que algunos rubros han sido sometidos a reducciones de hasta el 70 por ciento, hay algunos –muy pocos– que gozan de gran cantidad de recursos. Uno de ellos es el de la seguridad que, para el siguiente año, el gobierno que encabeza Andrés Manuel López Obrador destinará 197 mil 254 millones 910 mil pesos.

¿En qué se gastarán tales montos? ¿Quiénes estarán a cargo de gastarlos? En primerísimo lugar, los militares. Sea seguridad nacional o seguridad pública, los montos más altos irán a parar a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y a la Secretaría de Marina (Semar). La primera organiza y administra al Ejército Mexicano y a la Fuerza Aérea Mexicana. La segunda, a la Armada de México.

Dos estudios de la Dirección de Servicios de Investigación y Análisis de la Cámara de Diputados revelan también el destino que formalmente tendrán esos casi 200 mil millones de pesos. Y queda claro que cada vez son mayores las tareas de seguridad pública asignadas a los militares.

El monto total se obtuvo de la suma de lo que se destinará a seguridad nacional y a seguridad pública. Para el primer tipo de seguridad, el monto asciende a 84 mil 404 millones 180 mil pesos. Para el segundo, a 112 mil 850 millones 730 mil pesos. Con respecto de la seguridad nacional, se trata de una reducción del 10.43 por ciento con respecto de lo aprobado para 2019. Sin embargo, tal reducción se compensa con creces con el incremento del 39.24 por ciento para seguridad pública.

Por dependencia, la Sedena es la que mayor cantidad de recursos recibirá, con 83 mil 450 millones 150 mil pesos. Y es que recibe tanto de los fondos para seguridad nacional como de seguridad pública. Igual circunstancia es la de Semar, que recibirá 29 mil 6 millones 100 mil pesos. La Policía Federal, 25 mil 443 millones 930 mil. Y la Guardia Nacional, 3 mil 842 millones 200 mil pesos.

Seguridad nacional

Este tipo de seguridad tiene como propósito formal mantener la integridad, la estabilidad y la permanencia del Estado mexicano. Busca prevenir, disuadir, contener o neutralizar riesgos y amenazas, mediante tareas de inteligencia y contrainteligencia.

La Sedena es la secretaría de Estado que mayor cantidad de recursos ejercerá para preservar la seguridad nacional el próximo año. Contará con 57 mil 856 millones 790 mil pesos. Enseguida se encuentra la Semar, con 23 mil 854 millones 450 mil pesos. Después se encuentra el Centro Nacional de Inteligencia (CNI antes llamado Cisen), con 2 mil 626 millones 860 mil pesos. Finalmente, la Presidencia de la República con apenas 66 millones 90 mil pesos.

Ni la Sedena, ni la Semar ni el CNI verán mermados sus presupuestos. La reducción de 10 por ciento que señalamos líneas arriba se debe a que ya no existe el Estado Mayor Presidencial. Por ello, a la Presidencia apenas le asignaron el monto mencionado.

¿Y en qué se gastarán los recursos? El estudio, con clave SAE-ISS-21-19 y elaborado por el investigador parlamentario Reyes Tépach, identifica los principales 10 programas presupuestales:

Para la Defensa de la Integridad, la Independencia, la Soberanía del Territorio nacional, 30 mil 821 millones 510 mil pesos; para Emplear el Poder Naval de la Federación para Salvaguardar la Soberanía y Seguridad Nacionales, 18 mil 50 millones 330 mil; para Actividades de Apoyo Administrativo, 7 mil 704 millones 440 mil; para Operación y Desarrollo de la Fuerza Aérea Mexicana, 7 mil 525 millones 700 mil; para Proyectos de Infraestructura Gubernamental de Seguridad Nacional, 6 mil 540 millones 950 mil; para Adquisición, Construcción, Reparación y Mantenimiento de Unidades Navales, 4 mil 718 millones 860 mil; para Mantenimiento y Conservación de la Infraestructura Militar y Maquinaria Pesada y Administración Inmobiliaria; 2 mi 858 millones 530 mil; para Servicios de Inteligencia para la Seguridad Nacional, 2 mil 626 millones 860 mil; para Investigación y Desarrollo Tecnológico, Producción y Mantenimiento de Armamento, Municiones, Explosivos, Vehículos y Equipos Militares y sus Accesorios, 1 mi 389 millones 990 mil, y para Investigación, Desarrollo y Producción de Vestuario y Equipo Militar y Mantenimiento de Infraestructura, 802 millones 520 mil pesos.

Según el documento, las actuales amenazas a la seguridad nacional son el narcotráfico, los grupos armados, el terrorismo y la vulnerabilidad de las fronteras. Los riesgos: los conflictos políticos y sociales, la pérdida de cohesión social, la migración, las pandemias y epidemias, el calentamiento global y los desequilibrios sociales, la evasión fiscal, el contrabando y el uso de recursos de procedencia ilícita. Posibles conflictos:  mala gestión del agua, escasa producción de alimentos y pobre generación de empleos.

Seguridad pública

Este tipo de seguridad tiene como objetivo salvaguardar la integridad y los derechos de las personas, así como preservar las libertades, el orden y la paz públicos.

La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) es la dependencia que mayores tendrá en esta materia. Entre otras responsabilidades, es la encargada de organizar y administrar la Guardia Nacional (3 mil 842 millones 200 mil pesos) y a la actual Policía Federal (25 mil 443 millones 930 mil pesos) en su transición a incorporarse a la propia Guardia. También, del sistema de readaptación social (reclusorios federales: 20 mil 832 millones 950 mil pesos). Tendrá recursos por 56 mil 523 millones 840 mil pesos.

Enseguida está la Sedena, con 25 mil 593 millones 360 mil pesos. Luego la Semar, con 5 mil 151 millones 650 mil. Y la Secretaría de Gobernación (Segob), con 770 millones 200 mil pesos. Se deben agregar los montos destinados a los estados y municipios para proveer seguridad pública. Se trata de recursos por 24 mil 811 millones 690 mil pesos.

De acuerdo con el estudio identificado como SAE-ISS-20-19 y elaborado también por Reyes Tépach, los 10 principales programas presupuestarios para la seguridad pública son:

Para Operación y Desarrollo de los Cuerpos de Seguridad de las Fuerzas Armadas, 27 mil 73 millones 880 mil pesos; para Operativos de Prevención y Disuasión del Delito, 24 mil 995 millones 190 mil; para Administración del Sistema Federal Penitenciario, 20 mil 219 millones 180 mil; para el Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de los Municipios (Fortamun), 17 mil 367 millones 700 mil; para las Aportaciones Federales para la Seguridad Pública en Estados y Municipios, 7 mil 443 millones 990 mil; para actividades de Seguridad Pública de la Sedena, 3 mil 671 millones 140 mil pesos; para Actividades de Apoyo Administrativo, de 3 mil 29 millones 590 mil; para Subsidios en Materia de Seguridad Pública, 3 mil millones; para Operación de la Guardia Nacional para la Prevención, Investigación y Persecución de Delitos, 2 mil 242 millones 200 mil, y para Servicios de Custodia, Vigilancia, Seguridad de Personas, Bienes e Instalaciones, 1 mil 580 millones 590 mil pesos.

El discurso dice que ya no hay “guerra”. La realidad se impone y se refleja en el presupuesto.

Zósimo Camacho

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