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Con marcha pacífica, estudiantes de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Cuautitlán exigieron en las afueras de Rectoría, este 14 de noviembre, una respuesta a las más de 70 denuncias por violencia de género presentadas contra alumnos, profesores y trabajadores del campus.

Los manifestantes refirieron que cuatro son denuncias formales, tres tipificadas como abuso sexual por el Ministerio Público presentadas contra profesores y un alumno, asegura, en entrevista, una estudiante quien prefirió omitir su identidad.

Los universitarios acusaron a Alfredo Cuéllar Ordaz, director del plantel, de no resolver su pliego petitorio, a 23 días del inicio del paro indefinido de actividades en la FES y luego de dos mesas de diálogo con el funcionario, llevadas a cabo el 28 de octubre y el 5 noviembre.

La misma estudiante precisa que “no quieren aplicar el Protocolo para la atención de casos de violencia de género en la UNAM”, ya que las autoridades argumentan que no pueden instrumentarlo: “nos dan vuelta”, señala.

Por lo que exigen la aplicación inmediata de medidas urgentes de protección, establecidas en el capítulo 4 de dicho Protocolo, a quienes presenten una denuncia formal, ante la oficina jurídica de la FES Cuautitlán ubicada en el campus 1.

Además, pidieron la rescisión del contrato de los profesores acusados de abuso sexual. “¿Por qué a nosotros, si cometemos faltas, inmediatamente nos expulsan?, ¿por qué con los profesores no pueden hacerlo?”, acusa.

“Nos da coraje que tenemos las pruebas en mano y no los pueden dar una respuesta y ahí se demuestra que protegen los acosadores”, señala.

A estas exigencias se sumaron las demandas de las colectivas feministas de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, el Colegio de Ciencias y Humanidades Sur y de la Facultad de Ingeniería, quienes recordaron la situación de violencia sexual que se vive dentro de las aulas de tales entidades educativas.

Anarquistas irrumpen en la torre de Rectoría

Una vez concluido el mitin, un grupo autodenominado “anarquista” irrumpió con palos y petardos en las inmediaciones del Campus Central exigiendo “muerte al Estado”. Este grupo de casi 50 personas rompió los vidrios e hizo pintas dentro y fuera de la entrada principal de la Torre de Rectoría, además de quemar la bandera que se encontraba frente a dicho edificio.

Entre las consignas: “¡educación primero, al hijo del obrero; educación después, al hijo del burgués!”; “¡educación privada, que se vaya a la chingada!”, el grupo de anarquistas se dirigió a la Biblioteca Enrique González Aparicio donde rompió vidrios y sacó libros.

Jordana González y Karen Ballesteros