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“Pues aparte de la patada en mi ojo izquierdo, el momento más doloroso fue cuando sentado, esposado y agarrado de los hombros, me empezaron a golpear. Y cuando me pusieron la bolsa… Doloroso, porque aquí me agarró de golpes en el abdomen. Si me agarró 20 golpes, fueron pocos. O sea, ¿cuántos? No sé, porque no los conté. Pero de que él me agarró a puro golpe y golpe, pues fue un dolor que sentí pero bastante fuerte. Cuando me ponen la bolsa, pues siento dolor, porque me están golpeando también y me están asfixiando. Y, obviamente, pues mucho miedo también.”

“Cuando vi la fotografía de mi hijo y mi esposa, pues sentí mucho miedo por ellos, porque yo no sabía realmente lo que estaba pasando. Esa foto se la tomaron ellos, no sé ni en dónde se la hayan tomado, pero pues obviamente los reconocí luego, luego.”

Es parte del testimonio de José César Bravo Mejía, detenid ilegalmente, torturado e injustamemnte preso. Un caso más de los miles heredados del viejo régimen.

Antecedentes

El 17 de mayo de 2014, a las 23:30 horas, fue secuestrado Ángel Hernández Islas. El 18 de mayo de 2014, a las 2:52 horas, familiares hicieron la denuncia formal, por la que se inició la indagatoria FAS/T3/542/14-05, en la Fiscalía Especial para la Investigación de Secuestros (FAS). De inmediato, se realizaron los oficios para que se procediera con las investigaciones y se giraron los oficios para el rastreo telefónico. Esa misma madrugada, agentes de investigación acudieron al lugar del secuestro; sin embargo, no encontraron ninguna evidencia ni testigos presenciales, aduciendo que por ser de madrugada ningún vecino se atrevió a abrir.

El 26 de mayo del 2014, a las 13:17 horas, los agentes del Ministerio Público se enteraron, por una nota periodística del diario El Gráfico, del hallazgo de un cuerpo que correspondía a las características del secuestrado, Ángel Hernández Islas. Pero, en lugar de enviar de inmediato a personal de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México para agilizar la investigación, las autoridades deciden no hacer nada hasta el 29 de mayo del 2014, cuando reciben la carpeta de investigación respectiva que se había iniciado el 25 de mayo del 2014.

Detención ilegal

El 6 de junio  de 2014, aproximadamente a las 8:00 horas, a través del uso indebido de la fuerza, detienen ilegalmente a José Cesar con base en una orden de localización y presentación. Los policías de investigación, adscritos a la Fiscalía Especial de Investigación para la Atención del Delito de Secuestro de la PGJ, no portaban el uniforme ni se identificaron como agentes de de la dependencia. Detuvieron a José César en las inmediaciones de la estación Observatorio del Sistema de Transporte Colectivo Metro, mientras se encontraba en compañía de otras dos personas. Durante su detención, a pesar de haber sido sometido y haberlo colocado boca abajo en el piso, los policías de investigación le dieron una patada en el rostro, lo que ocasionó que perdiera la vista en el ojo izquierdo.

Traslado y retención ilegal

Los policías de investigación subieron a José Cesar a un vehículo, lo agacharon  y lo  trasladaron a un lugar en Avenida de las Torres, donde detuvieron a otra persona; posteriormente, entre siete u ocho policías de investigación lo llevaron a un estacionamiento y le comenzaron a preguntar sobre un secuestro, mientras  lo golpeaban con los puños cerrados en el estómago y le exigían 1 millón de pesos para liberarlo. Ante la negativa de José César, los policías de  investigación le  mostraron fotografías de sus familiares y lo amenazaron con involucrarlos en la comisión de diversos ilícitos si no aceptaba su participación en los hechos.

Posteriormente, dichos servidores públicos trasladaron a José Cesar a la Fiscalía Especial de Investigación  para la Atención del Delito de Secuestro de la  PGJ, donde lo ingresaron en una oficina y continuaron dándole puñetazos en el  estómago y exigiéndole que proporcionara información sobre el secuestro y homicidio de una persona, y amenazándola con dañar a su familia si no  declaraba  lo que ellos querían. Además, le pusieron una bolsa de plástico en la cabeza, con la que cual trataban de asfixiarlo.

Declaración ilegal

Un agente del Ministerio Público le pidió a José Cesar que firmara una  declaración  y  aceptara haber cometido el secuestro de una persona, ya que estaban deslindando a su familia y él sería el único afectado. Incluso, le  presentaron a una persona defensora  pública, a quien le contó sobre las agresiones de las que  había sido víctima, por lo que éste servidor público refirió a José Cesar que no firmaría ningún documento. Por lo anterior y ante la negativa de la persona defensora pública, los policías de investigación volvieron a  golpear a José Cesar, exigiéndole que firmara la declaración.

Demora en la puesta a disposición

Aproximadamente 5 horas después de haber sido detenido, fue puesto a disposición del Ministerio Público de la Fiscalía Especial de Investigación  para la Atención  del Delito de Secuestro, ya que fue  ahí donde se giró la orden de localización y presentación emitida por agente del Ministerio Público en su contra. Estando en esa Fiscalía, policías de investigación llevaron a José Cesar a una oficina y continuaron golpeándolo. El médico legista que certificó el estado físico  de José Cesar a las  14:33 horas del 6 de junio de 2014, y asentó que éste presentaba varias equimosis violáceas en la región  frontal, en el párpado superior e inferior del ojo izquierdo, en el dorso nasal y malar izquierdos, en el antebrazo izquierdo y en el abdomen, excoriaciones en ambas rodillas; y que la Víctima refirió tener dolor en la rodilla izquierda,  no ver con el ojo izquierdo, de cuya revisión se detectó que no había respuesta  pupilar a la luz, por lo que sugirió que se le trasladara a algún hospital para valoración oftalmológica. Sin embargo, los policías de investigación informaron que, en los Hospitales Generales  Rubén Leñero, La Villa, Xoco y Balbuena no había especialista en oftalmología hasta el lunes.

Propuesta de reparación integral

La entonces Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal conoció e investigó las violaciones de las que fue víctima José César. Por ello, el 17 de agosto del año pasado emitió la recomendación 05/2018. En ella, la Comisión identifica violaciones al derecho a la libertad personal y seguridades personales; a la integridad personal, y al debido proceso. Por ello, como víctima, hoy José César solicita, como por derecho le corresponde, una reparación adecuada del  daño sufrido.

El caso, junto con el de su coacusado Rafael Martínez Cortés, ha sido presentado ante el Comité Contra la Tortura de las Naciones Unidas, organismo vinculante con el que se espera fortalecer las acciones tendientes a la reparación integral del daño, el castigo a los responsables y las acciones para la no repetición del hecho.

Libertad para José César Bravo Mejia. Tortura nunca más. Ni un culpable fabricado más.

Adrián Ramírez*

*Presidente de la Liga Mexicana por la Defensa de los Derechos Humanos, AC (Limeddh)

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