Autor:

Con el cierre de fronteras en China para recibir desechos peligros para su incineración –ocurrido a finales de 2018–, la industria global del reciclaje de plásticos está en busca de nuevos mercados, lo que coloca a México como país vulnerable frente a la exportación masiva de Estados Unidos, advirtieron los activistas Marisa Jacott, directora de la asociación civil Fronteras Comunes, y Miguel Rivas, coordinador de la Campaña Océanos de Greenpeace México.

Ello, debido a su cercanía y porque Estados Unidos “es el principal generador de residuos plásticos”, advirtieron en conferencia para solicitar a México adoptar la enmienda para el control del movimiento transfronterizo de plásticos.

“Los países de la OCDE no han incorporado la enmienda por el bloqueo de Estados Unidos para seguir exportando sus plásticos contaminados a países en vías de desarrollo”, agregó Jacott. En éstos, “las capacidades técnicas de reciclaje no son las adecuadas, afectando la salud de las personas y el ambiente debido a este comercio desmedido de desechos plásticos”.

En el caso mexicano, el país produce entre 7 y 8 millones de toneladas de plástico al año, pero sólo el 6.07 por ciento se recicla, por lo que esa actividad es “casi inexistente en el país”, advirtió Miguel Rivas.

Marisa Jacott, también miembro de la International Pollutants Elimination Network (IPEN), indicó que el tratado de Basilea sobre el control de los movimientos transfronterizos de los desechos peligrosos y su eliminación busca proteger la salud humana y el ambiente de los efectos adversos que estos provocan.

Por ello, las organizaciones solicitaron a las secretarías de Relaciones Exteriores, de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Salud y Economía aplicar acciones necesarias para detener el ingreso masivo de nuevos plásticos no reciclables, mixtos y contaminados, y que se prohíba en México la incineración de residuos.

Fronteras Comunes, Greenpeace México, Laboratorio de Investigación en Desarrollo Comunitario y Sustentabilidad, Academia Mexicana de Derecho Ambiental, IPEN y Ban Action Network y Global Alliance for Incinerator Alternatives exhortaron al gobierno de México a ratificar la enmienda sobre la prohibición del convenio de Basilea, que entrará en vigor el 5 de diciembre de 2019, y la adopción de la enmienda de plásticos propuesta por el gobierno de Noruega.

Indra Cirigo