Henrik Ibsen (1829-1906) y la prensa

 •  0

Autor:

I. “Vivimos tiempos prodigiosos. Diríase, ni más ni menos, que de un momento a otro va a surgir un nuevo mundo”, expresa uno de los personajes de esta maravillosa obra teatral contra la intolerancia antidemocrática; y ante todo como siempre, abusando del poder, contra la libertad de prensa. Se trata de un alcalde, el periodista Hovstad, director del periódico La Voz del Pueblo. Y el hermano del alcalde, colaborador del periódico. El asunto es la puesta en servicio de una alberca (negocio del alcalde y empresarios), que resulta contener aguas contaminadas. “Es un foco de infección”. El alcalde no quiere que se sepa y menos por los asistentes al balneario. Esta genial obra del noruego Ibsen muestra el cumplimiento del deber que como periodista tiene el hermano del alcalde; quien también es médico y con los análisis en la mano publica su colaboración en La voz del Pueblo. “Todas las inmundicias del valle y los molinos van a parar a las cañerías, envenenan el líquido, y tanta porquería desemboca en el mar… El año pasado hubo varios casos alarmantes de tifus y fiebres gástricas entre los bañistas”. Y estalla el escándalo. La ira autocrática del alcalde. Y la indignación popular.

II. Al enterarse de que su hermano informó de esto a los lectores –y éstos de boca en boca al resto de los habitantes–, el alcalde lo acusa de “enemigo del pueblo”. “El hombre capaz de lanzar semejantes blasfemias contra su propio país, es y será siempre un enemigo del pueblo”, sentencia el politiquillo pillado en el botín de la corrupción. Una obra magnífica. Vibrante. Democrática. Informar a la sociedad sobre las consecuencias del agua envenenada del balneario, es la política en favor del pueblo y no, como acostumbran los “príncipes”, engañarlo para obtener los beneficios de la corrupción. Y la obra pone de relieve la tarea que juega la libertad de expresión a través del periodismo, desde Gutenberg (1398-1468), o la llamada prensa escrita que, a pesar de los avancen tecnológicos, continúa presente como contrapoder y más cuando los autoritarismos disfrazan a los autócratas y estos controlan los Congresos y al Poder Judicial; como sucede cuando los populismos rebasan la división de poderes. Entonces solo “La Voz del Pueblo” –con diferentes nombres– ha de mantenerse alerta ejerciendo las máximas libertades (para evitar las Venezuelas, Cubas, Nicaraguas, Estados Unidos de América y para donde puede conducirse el lopezobradorismo con su dominio en las dos Cámaras, gubernaturas y la capital del país).

III. Ibsen nos alerta sobre esos hechos que, si no se pueden prevenir, han de enfrentarse ejerciendo las libertades de opinar, protestar y que la prensa no deje de informar, analizar, investigar y criticar blandiendo los derechos constitucionales para enfrentar los abusos del poder. El reportero Carlos Paul (La Jornada, 25 de agosto de 2018), nos informó que el Teatro Julio Castillo presentó la obra teatral El enemigo del pueblo, bajo la dirección de David Gaitán; 134 años después de su publicación en Noruega, de ahí a toda Europa, Gran Bretaña y el continente Americano. Así que se ha presentado por todos los teatros de este planeta con las más diversas adaptaciones; pero manteniendo su columna vertebral de funcionarios honrados que cumplen con su “deber para el pueblo, para la sociedad”. En la absoluta intolerancia para impedir la democracia directa como última instancia de contrapoder, el alcalde exige: “Nada de manifestaciones”. Empero, estallan manifestaciones de protesta y la apelación a “La Voz del Pueblo y todos sus lectores”. Se esgrime el liberalismo político contra “la corrupción, la vileza y todos los vicios son patrimonio de las clases altas de la sociedad, y que de ellas proviene toda la podredumbre”. Dar lectura a los cinco actos es recibir educación e ilustración de lo que es La Voz del Pueblo como libertad de prensa hasta sus últimas consecuencias.

Ficha bibliográfica:

Autor:        Henrik Ibsen. Traducción de Else Wasteson

Título:        Teatro Completo

Editorial:    Aguilar de ediciones

Álvaro Cepeda Neri

[MISCELÁNEO] [EX LIBRIS]

 

Leave a Reply