domingo 5, julio 2020

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En 2018 –el último año del gobierno de Enrique Peña Nieto–, Pemex Etileno importó etano por más de 855 millones de pesos para cumplir las abusivas cláusulas del contrato firmado con Etileno XXI, un complejo petroquímico copropiedad de la brasileña Odebrecht –a través de su filial Braskem– y de la empresa Idesa.

La Auditoría Superior de la Federación (ASF) revela que ello se debió a que Pemex Transformación Industrial ha tenido una producción insuficiente de etano.

El informe de la ASF, presentado a la  Cámara de Diputados el 31 de octubre de 2019, agrega que “a partir de junio de 2016, [Pemex Etileno] está contractualmente obligado a privilegiar el suministro al ‘Complejo Etileno XXI’. Por lo anterior, tiene una subutilización de sus plantas de óxido de etileno y polietilenos, lo que consecuentemente, ha generado una baja producción de etileno”.

De acuerdo con el reporte de fiscalización, las importaciones de etano se relacionan con tres contratos, el más importante es el 5100430982, adjudicado por licitación pública internacional el 21 de junio de 2018, por un monto de 849 millones 266 mil 600 pesos.

Los otros dos contratos para adquisición de etano importado –“para contrarrestar la insuficiencia de abasto”– se asignaron por adjudicación directa: el PPI-18-7-00218, firmado el 14 de diciembre de 2017, por 1 millón 540 mil pesos; y PPI-CA-8-00923, del 16 de febrero de 2018, 4 millones 522 mil 700 pesos.

Ambos contratos fueron autorizados por el Grupo de Autorización de la Excepción al Concurso Abierto de Petróleos Mexicanos y Empresas Productivas Subsidiarias.

El informe de la ASF concluye que Pemex Etileno no acreditó que la importación sea una estrategia que atienda el desabasto de etano en el corto plazo. “Además, debe considerarse la baja disponibilidad nacional del etano y el ineludible compromiso de suministrar etano al ‘Complejo Etileno XXI’, así como el efecto que tendrá la importación del etano en la utilización de las plantas de los complejos Cangrejera y Morelos”.

Aunado a lo anterior, la subsidiaria compró etano nacional a Pemex Transformación Industrial, por 2 mil 323 millones 29 mil pesos, al amparo del “contrato de compraventa de etano” formalizado desde el 1 de diciembre de 2004.

Pemex Etileno, indica el informe de auditoría, “requiere de etano como materia prima para alimentar sus plantas de producción de etileno, producto intermedio que se utiliza para la producción de polietilenos, óxido de etileno y glicoles; sin embargo, desde 2016 se enfrentó a restricciones en el suministro de etano por parte de Pemex Transformación Industrial; lo anterior, se debió a que ésta ha tenido una producción insuficiente de etano; además, a partir de junio de 2016, está contractualmente obligado a privilegiar el suministro al ‘Complejo Etileno XXI’”.

Etileno XXI es propiedad de la sociedad Braskem-Idesa –la primera de esas empresas, filial de Odebrecht– y se ubica en el municipio de Nanchital de Lázaro Cárdenas del Río, Veracruz.

Nancy Flores