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La política migratoria de brazos abiertos, promovida por el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, sobrevivió pocos meses debido a los factores y presiones internacionales, sobre todo las realizadas por Estados Unidos, advirtió Jan Jarab, representante en México del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH).

Agregó que, hace 1 año, el ahora mandatario ofreció la oportunidad de construir una política distinta enfocada en los derechos humanos: “hubo un auténtico esfuerzo en el inicio del gobierno”, sin embargo, hoy en día hay migrantes detenidos cuyo derecho a la salud se ve comprometido no sólo por las condiciones en los centros de detención sino también por la insuficiente atención del personal de salud.

Informó que se tiene registro de niñas, niños y adolescentes que no tienen acceso a educación, además de migrantes extracontinentales en la frontera Sur que se encuentran en condiciones precarias.

Durante su participación en el Quinto Foro Regional sobre Migración y Protección Internacional –realizado en el Auditorio del Instituto de la Judicatura Federal– declaró que el Poder Judicial tiene que ser parte de la solución al ejercer un control efectivo, pues la política actual necesita cambiar para garantizar los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales de todos los individuos sin importar su situación migratoria, como dicta el Pacto Mundial para la Migración promovido por la Organización de las Naciones Unidas para garantizar un flujo migratorio seguro, ordenado y regular.

Indra Cirigo