jueves 9, julio 2020

Autor: y

Las cámaras de vigilancia en los planteles de la Universidad Nacional Autónoma de México no han servido para investigar casos de violencia contra la comunidad [como el de Lesvy Berlín y Roberto Malagón], pero sí se usan para “perseguir” trabajadores y generar represalias, denuncia el Sindicato de Trabajadores (STUNAM).

“El Consejo Universitario, a través de la Comisión de Seguridad, tomó un acuerdo para la instalación de cámaras en todas las dependencias con la intención de salvaguardar el patrimonio, a las personas y garantizar la seguridad; sin embargo, la administración las ocupa para proceder administrativamente en contra de los trabajadores”, señala en entrevista con Contralínea la secretaria de Organización Administrativa del Comité Ejecutivo del STUNAM, María de Lourdes Zea Rosales.

Por su parte, José Palma Atlixqueño, secretario de Fomento a la Vivienda del mismo Sindicato, advierte que “el objetivo [de la instalación de cámaras de vigilancia] está bien: tratar de inhibir alguna agresión, que la gente se drogue o que haga actos indebidos. El gran problema es que algunos directores de escuelas o facultades creen que las cámaras son para ponerlas en los relojes checadores o dentro de algunas oficinas. Nos parece muy lamentable y lo hemos denunciado”.

Como respuesta, el punto 16 del pliego petitorio del Sindicato –acerca de los “Lineamientos que regulan el uso de equipos de monitoreo y sistemas tecnológicos para la prevención y atención de riesgos en las instalaciones universitarias”– exige la conformación de una mesa bilateral en la que se acuerden  los criterios de regulación del mismo.

Lo anterior para que su aplicación sea conforme a los lineamientos “y no sea utilizado  como un instrumento de invasión a la privacidad, espionaje, acoso laboral y/o para fines distintos a los establecidos en contra del personal administrativo de base”, se puede leer en el documento conformado por 40 demandas.

La secretaria Zea Rosales explica que “a veces las rescisiones o las actas administrativas son por consigna en contra de algún trabajador: si reclama su derecho ya lo consideran conflictivo”.

“Lo lamentable es que en el caso de Lesvy [Berlín Osorio], hija de una trabajadora universitaria, no sirvió. La cámara se manipuló aunque digan que no. Se ve nada más lo que les conviene a algunos personajes”, concluye José Palma.

Marcial Yangali e Isaac Hernández