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El secretario de la Defensa Nacional, general Luis Crescencio Sandoval, señaló esta mañana que los motivos reales que generaron la violencia en Culiacán y otros puntos de Sinaloa no fueron circunstanciales: fue “una acción directa para la captura de un presunto delincuente [Ovidio Guzmán López], al contar con una orden de aprehensión provisional con fines de extradición emitida por un juez federal”.

Agregó que el grupo responsable del operativo fue personal de la policía ministerial, y que “en un afán de obtener resultados positivos actuó de manera precipitada, con deficiente planeación, así como falta de previsión sobre las consecuencias de la intervención”. Además, señaló el secretario, los policías ministeriales omitieron obtener el consenso de los mandos superiores.

En consecuencia, indicó en conferencia de prensa desde Sinaloa, la fuerza participante fue agredida mientras esperaba la orden de cateo configurándose la flagrancia en el uso de armas de fuego, y desencadenando una acción directa. Por ello, al ingresar al domicilio se localizó al presunto delincuente.

Otra falla en este operativo, reconoció el general, fue desestimar la capacidad de convocatoria y la capacidad de respuesta del Cártel de Sinaloa para evitar el aseguramiento de Ovidio Guzmán López.

Agregó que al advertir el alto índice de violencia generalizado que se produjo, “este Gabinete de Seguridad decidió ordenar el retiro de las fuerzas del domicilio”. Con esta acción, el grupo delincuencial suspendió las agresiones y liberó al personal militar que tenía retenido.

Para el general Sandoval, los efectos negativos de esta acción precipitada y mal planeada tuvieron como consecuencia a la población civil un fallecido, tres de ellos autopatrullas, 19 bloqueos de diferentes vialidades, 14 agresiones con armas de fuego al personal del Ejército y la Guardia Nacional que acudieron en apoyo de la policía ministerial y la Guardia Nacional que se encontraban comprometidos.

En estos hechos, agregó, resultaron heridos por arma de fuego siete elementos de tropa, un oficial y ocho elementos de tropa retenidos sin lesiones, ocho vehículos militares y un helicóptero con impactos de armas de fuego. Además, un policía estatal y dos municipales heridos.

Asimismo, el Cártel de Sinaloa agredió en Culiacán al cuartel general de la novena zona militar, al C4 de la policía estatal y al puesto de vigilancia de Limón de Ramos, entre otros daños ocurridos en otras zonas.

Nancy Flores