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El 12 de septiembre pasado en La Paz, Baja California Sur, fue colocado un anuncio espectacular en contra de la diversidad sexual y que proclama la apropiación religiosa del arcoíris como símbolo. Eso es lo que señalan las organizaciones de culto que lo patrocinan, entre éstas: Apostolic Assembly of the Faith in Christ Jesus, Principios de Verdad que Transforman Vida y Convención Nacional Bautista de México AR. El anuncio está emplazado en la orilla del campo de futbol adjunto a la sede del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) de la Sección 3, junto a una de las principales avenidas de la ciudad.

Para la instalación de este tipo de propaganda (anuncios espectaculares) se debe contar con la anuencia de la Dirección General de Asentamientos Humanos, Obras Públicas y Ecología Municipal y/o de la Secretaría General del Ayuntamiento. Ambas dependencias están bajo el mandato del alcalde morenista Rubén Muñoz. El texto del espectacular dice: “El arcoíris es el símbolo de la promesa de Dios Génesis 9:13-17. No el símbolo de la perdición Génesis 6:5”, pero la ilustración que usaron no es la del arcoíris natural; y podrían decir lo que quisieran, hay gente que dice que es dueña del sol y no pasa nada, pero en el anuncio no aparece el símbolo que reclaman como suyo, pues el arcoíris que muestran está integrado por seis franjas de colores, las que corresponden a la bandera de la comunidad LGBT+, no las siete que integran la gama del arcoíris. Por lo tanto los fieles de la manipulación mediática están siendo bastante infieles en el apego a la verdad, pues no es la que según ellos es la promesa de su Dios lo que reclaman como suyo, arcoíris natural, es el símbolo de un grupo social internacional, por lo que el mensaje autorizado por el Honorable Ayuntamiento de La Paz es claramente una muestra de odio hacia la comunidad LGBT+.

Los religiosos mienten en sus aseveraciones y lo hacen con la intención de dañar al movimiento LGBT+. En respuesta a esto en Baja California Sur y en el país se han dado muestras de inconformidad por parte de muchos ciudadanos; incluso algunos le han solicitado a las autoridades, en las redes y a través de diversos medios de comunicación que retiren el espectacular, pero ningún miembro del ayuntamiento ha emitido algún comunicado. Samantha Lillián González, quien es parte del colectivo La Paz es Diversa, ha señalado que están integrando una queja formal que presentarán en diversas dependencias gubernamentales y ante organizaciones defensoras de los derechos humanos, para que el espectacular sea retirado, pero además, con el propósito fundamental de que en lo subsecuente el ayuntamiento de La Paz no autorice espectaculares o cualquier tipo de anuncios con mensajes discriminatorios y/o de odio hacia cualquier sector o grupo de la sociedad.

En otras ocasiones y en diferentes administraciones municipales el sector religioso más fervoroso del estado ha pagado por publicidad ofensiva contra la adopción por parte de parejas del mismo género, en contra del matrimonio igualitario y del aborto legal; y el campo de futbol mencionado es uno de los lugares preferidos por estos grupos para desplegar su ideología, pocas veces inofensiva. Tal parece ser que ni las anteriores autoridades panistas ni las actuales morenistas tienen en claro su papel de regidores para la convivencia social, pues autorizan una y otra vez propaganda religiosa que denigra a las personas con preferencias sexuales diversas.

Es inconcebible que nuestros gobernantes permitan la colocación a la vista de todo el público de propaganda que señala que el camino de la diversidad sexual es el de la perdición. Aunque es posible que los responsables de los anuncios en la vía pública no conozcan la bandera que orgullosos enarbolan muchos sudcalifornianos y que tampoco sepan cuantos colores conforman el fenómeno físico-meteorológico denominado arcoíris. Puedo entender, más no justificar, que los fieles sean malintencionados en sus dichos; pues su Dios, de existir, no les mandaría señales equivocadas, no sería muy prudente por parte de la divinidad mostrar a sus fieles un arcoíris incompleto, pero cada quien es libre de creer lo que quiera. Por supuesto, no puedo hablar de las promesas rotas del Dios cristiano, pero si puedo decir que el municipio morenista está rompiendo su promesa de gobernar con equidad y para todos los habitantes de Sudcalifornia.

Lo que aquí está en tela de juicio es el proceder de las autoridades, y aunque supongamos que no sabían exactamente lo que autorizaban eso no los exime de permitir propaganda ofensiva, pero ahora que ya lo saben no tienen justificación para no retirar el espectacular y evitar autorizar más mensajes de perdición religiosa, pues ya sabemos que en el rebaño del Señor siempre hay ovejas que van más allá de los límites de la razón y la sana convivencia; y sin embargo, ninguna creencia justifica ataques mediáticos contra algún grupo o sector de la sociedad. El mensaje de discriminación y odio no sólo es ofensivo para los sudcalifornianos con preferencias sexuales diversas, atenta contra la comunidad LGBT+ internacional desde uno de los estados de la república con más visitantes extranjeros.

Roberto E Galindo

*Maestro en apreciación y creación literaria; literato, arqueólogo, diseñador gráfico. Cursa el doctorado de novela en Casa Lamm. Miembro del taller literario La Serpiente

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