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El Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México tiene hoy la posibilidad de declarar culpable a Jorge Luis “N”, presunto feminicida de Lesvy Berlín Rivera Osorio, estudiante asesinada en Ciudad Universitaria hace dos años y cinco meses.

El Grupo de Acompañamiento Político a la Familia, integrado por mujeres mayoritariamente, señala que se trata de un juicio histórico: “El día de hoy tienen la responsabilidad de dar un fallo unánime con todas las pruebas que ya se han entregado y abrir un proceso que impulse la verdad, la memoria colectiva y la justicia. No solo para Lesvy sino para todas las víctimas de feminicidio en este país”, señala.

“Nosotras no creemos que debe existir una dinámica de casos emblemáticos. Creemos que existe en nuestro país una situación gravísima de violencia feminicida y que las autoridades se han quedado cortas. (…) Creemos que la acción del Estado no se puede quedar en la sanción sino que la exigencia también es que haya un compromiso de prevenir la violencia feminicida en todo el país”, explica a Contralínea el Grupo de Acompañamiento.

Amor frente a la obstaculización de la justicia

El acompañamiento, cuentan sus integrantes, “ha sido un espacio de mucho cariño y de mucho amor que hemos construido diversas mujeres para caminar junto con la familia y con las abogadas que están llevando el caso de nuestra compañera Lesvy. (…) Hemos formado una familia de mujeres que estamos dispuestas a poner el cuerpo y el corazón en las acciones cotidianas y en las acciones muy específicas que ha marcado el caso”.

Explican que todo comenzó cuando se convocó a la manifestación el 5 de mayo, dos días después de que Lesvy fuera encontrada sin vida. Pero no ha sido fácil exigir justicia, reconocen, “y es algo que enfrentan muchas familias que buscan justicia para sus hijas”.

En este caso particular, uno de los principales obstáculos fueron las mismas autoridades de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM):

“Muchas de nosotras somos o hemos sido estudiantes, trabajadoras y académicas de esa universidad que aquel 3 de mayo de 2017 nos demostró lo fácil que resulta para las autoridades el ocultamiento de pruebas, la obstaculización de la justicia, el descrédito y el maltrato hacia las víctimas de nuestra comunidad”.

“Durante el juicio pudimos atestiguar la forma en que dolosamente algunos trabajadores de la UNAM olvidaron detalles importantísimos para el esclarecimiento del crimen cometido en contra de nuestra compañera. Observamos un silencio cómplice, autoridades ausentes y omisas con los protocolos más elementales”.

El Grupo de Acompañamiento Político a la Familia de Lesvy Berlín Rivera Osorio concluye que este proceso de denuncia ha permitido “nombrar colectivamente lo que a la UNAM le da miedo decir: en la máxima casa de estudios hay violencia hacia las mujeres y también se perpetúa la violencia feminicida”.

Marcial Yangali