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Andrés Manuel López Obrador pidió al pueblo “no olvidar que los tecnócratas y los que se dedicaban al tráfico de influencias engañaron. Los que se sentían dueños de México, sus voceros, sus expertos, engañaron diciendo que la reforma energética era la panacea, que si se aprobaba íbamos a estar mucho mejor, produciendo más petróleo, que para estas alturas íbamos a estar produciendo tres millones de barriles diarios, ahí están los documentos, hasta en los considerandos de la ley que se propuso”.

En su conferencia de prensa de esta mañana indicó que fue al revés: “Nos dejaron 1 millón 700 mil barriles diarios y en caída libre, en picada; y no han dicho ni media palabra sobre ese despropósito, sobre ese engaño. Entregaron los contratos a particulares y apenas una empresa extranjera de los 107 contratos está produciendo una cantidad, por cierto, marginal, muy limitada de producción de crudo. Si no se hubiese intervenido con presupuesto, con inversión pública, imagínense cómo estaríamos, la crisis tan tremenda, económica y financiera. Muy irresponsable lo que hicieron”.

El mandatario pidió tampoco olvidar que, en los gobiernos del pasado, “la poca inversión pública la destinaban a explorar y a perforar en el Norte y en aguas profundas donde no hay petróleo o donde cuesta mucho más [dinero] sacarlo; estaban dejando de reserva, para cuando terminaran de privatizar toda la zona petrolera, los campos del Sureste, campos en tierra y en aguas someras, donde está el petróleo. Entonces, lo que hicimos fue invertir ahí y por eso es exitosa la estrategia”.

López Obrador enfatizó que sus antecesores sí sabían dónde estaba el petróleo, “pero no les importaba producir para beneficio de Pemex, ellos se dedicaron durante mucho tiempo a exprimir a Pemex mediante el cobro por contratos que se otorgaban sin beneficios para la hacienda pública”.

En ese contexto, recordó que “entregaron toda la Cuenca de Burgos para la explotación y producción de gas. Con el engaño también de que iba a aumentar la producción de gas en Burgos, entregaron un contrato jugosísimo a la empresa española Repsol; no hubo más producción de gas, pero se llevaron miles de millones de pesos en esos contratos. Buen negocio para las empresas, mal negocio para la nación”.

Dijo que “eso ya no se permite y afortunadamente la nueva estrategia nos está permitiendo rescatar a Pemex, que va a convertirse en poco tiempo en la palanca del desarrollo nacional. Estamos invirtiendo ahora en Pemex para aumentar la producción, que tengamos materia prima y poder elaborar las gasolinas en el país, no comprarlas en el extranjero; y con esos excedentes, para mediados del gobierno vamos a tener recursos para apoyar sobre todo el campo, vamos a sembrar el petróleo: vamos a utilizar los excedentes de Pemex para impulsar la actividad productiva en el campo y lograr también la autosuficiencia alimentaria. Esa es la estrategia que tenemos ya definida”.