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En la actual administración federal, el acceso a los datos en materia de medio ambiente sigue siendo limitado y, al final, denegado, lo que imposibilita la participación de la sociedad civil en los procedimientos de impacto ambiental, criticó Gustavo Adolfo Alanís Ortega, presidente del Centro Mexicano de Derecho Ambiental, AC (Cemda).

Como ejemplo, mencionó la manifestación de impacto ambiental de la refinería de Dos Bocas, que se construirá en Tabasco: “casi el 50 por ciento de su contenido se maneja como confidencial”.

En México aún falta información útil y estratégica en esta materia, sentenció el experto durante su participación en la jornada cívica “Transparencia de los recursos naturales”, organizada por el Instituto Nacional de Transparencia y Acceso a la Información y Protección de Datos. Ello, porque existe mucha información pública, “pero es de mala calidad”.

Para el presidente del Cemda, en los registros públicos el ciudadano se  encuentra con información no sustentada o, en algunos casos, con datos similares en varios proyectos aunque éstos tengan diferencias considerables.

Alanís Ortega destacó que es complicado encontrar la información en bases abiertas o canales oficiales, por eso recomendó hacer preguntas precisas vía la Ley de Transparencia. Añadió que el reto más importante es hacer efectiva la rendición de cuentas y generar material para la sociedad en términos más accesibles.

El ambientalista finalizó haciendo un llamado al Senado para que ratifique el Acuerdo Regional sobre el Acceso a la Información, Participación Pública y Acceso a la Justicia en Asuntos Ambientales en América Latina y el Caribe, que contiene protocolos para la protección del medio ambiente.

Indra Cirigo