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El indígena mixteco Nabor Antonio Santiago Santiago, quien cuenta con medidas cautelares dictadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, apareció con vida después de 3 meses de permanecer esclavizado en Matamoros, Tamaulipas.

El 6 de septiembre pasado, Santiago Santiago compareció a las oficinas del Centro de Derechos Humanos y Asesoría a Pueblos Indígenas, AC (Cedhapi), donde informó que fue liberado por sus captores, que lo habían retenido y esclavizado.

Indicó que luego de ser deportado de Estados Unidos y permanecer un día en la casa del migrante Juan Diego, AC (también ubicada en Matamoros), acudió a comprar su boleto a la central de autobuses para trasladarse a la Ciudad de México. Ahí fue interceptado por unas personas que lo subieron a un vehículo y lo trasladaron a un lugar desconocido, manteniéndolo en cautiverio durante 3 meses y obligándolo a efectuar trabajos forzados.

Además de celebrar la aparición con vida de Nabor Santiago, el Cedhapi explicó que la Comisión Interamericana otorgó la medida cautelar a su favor el pasado 3 de agosto. Al respecto, lamentó que “el gobierno mexicano no haya cumplido con dicha medida cautelar eficazmente y que no existan en México mecanismos de reacción inmediata para proteger a las víctimas de trata de personas”.

El Centro –que dirige el abogado y defensor de los derechos humanos Maurilio Santiago– recordó que el Protocolo para Prevenir, Reprimir y Sancionar la Trata de Personas de la ONU define que por “trata de personas” se entiende la captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación. Esa explotación incluirá, como mínimo, la explotación de la prostitución ajena u otras formas de explotación sexual, los trabajos o servicios forzados, la esclavitud o las prácticas análogas a la esclavitud, la servidumbre o la extracción de órganos.

Y agregó que en México se ha incrementado la trata de personas sobre todo en las fronteras Norte y Sur, lo que afecta primordialmente a personas migrantes, mexicanos y extranjeros, y sobre todo la población indígena. El gobierno mexicano está obligado por los tratados internacionales de erradicarla, al investigar y sancionar ese delito, así como establecer políticas públicas.

En el caso de Oaxaca, de donde es originaria la víctima, el Cedhapi señaló que a pesar de que se instaló la Comisión Intersecretarial para Prevenir, Combatir y Sancionar los delitos en Materia de Trata de Personas, esta Comisión Intersecretarial, ésta ha sido sólo de membrete, ya que no ha funcionado.

Por ello insistió en la necesidad de proteger a las personas de ser víctimas de trata, tal y como lo plantean instrumentos nacionales e internacionales de derechos humanos.

 

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