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Radio Educación sigue dando el ejemplo en el espectro radial presentando al aire relevantes programas. En uno de ellos llevado a cabo el martes 6 de este agosto, se presentó el titulado Las mujeres contamos, donde participaron varias dolidas invitadas que enumeraron cómo son víctimas en todo el país debido a sus luchas sociales en favor de los derechos humanos, la defensa del medio ambiente, la pasión que sienten por la defensa de sus tierras que, en compañía de sus familias –muchas de ellas padeciendo la encarcelación de sus esposos por los mismos motivos–, libran desigual confrontación contra la policía y soldados que por órdenes federales y de los desgobernadores… ¡no se diga del déspota junior Murat en Oaxaca!, ¡el de Chiapas!, ¡el de Guerrero!, y todos esos caciques del viejo priísmo, así como de panistas y hasta de Morena, ordenan, pues, arremetidas feroces para obligarlas a desistir de sus luchas.

Ellas, las que estuvieron en Radio Educación, describieron desgarradoras escenas donde, siguiendo la tradición de los pueblos nativos, sus comunidades han estado defendiendo férreamente sus ideales y programas para apenas sobrevivir en condiciones de pobreza, pero con el férreo carácter femenino cuando éste decide a mostrarse combativo. Para los radioescuchas fue una hora de narraciones sobre cómo siguen luchando en sus pueblos y comunidades contra las fuerzas represivas gubernamentales y sus cómplices, que siguen embistiéndolas para que se rindan.

Así que tal y como puntualizaron, prevalece en todo nuestro país una constante salvajada de quienes no quieren defensores de los derechos humanos ni defensores del ambiente contra la deforestación, la contaminación de los ríos y el uso excesivo de pesticidas que están dañando los frutos de la agricultura (y que, por consiguiente, lo hacen con el ser humano). Se trata de una acción conjunta de los gobernantes y su brazo policiaco-militar para perseguir, torturar, encarcelar y asesinar a los mexicanos que están decididos hasta a exponer sus vidas, para tratar de impedir esos actos que, siendo delitos, los toleran y parecen protegerlos quienes deberían estar de parte de esos hombres y mujeres que persisten en su tarea, aunque para ello tengan que pagar hasta con sus vidas.

Lo narrado en el programa radiofónico de Radio Educación es desgarrador en sumo grado. Muchas de ellas han sufrido detenciones arbitrarias en nombre de los abusos del poder público y de la violencia más sangrienta. Así que las participantes aprovecharon el programa Las mujeres contamos, para denunciar esas atrocidades a fin de enterar a los radioescuchas, llamando a crear conciencia sobre ese drama nacional. Sus relatos de hechos donde ellas mismas han sido víctimas de las amenazas cumplidas, dejaron, pues testimonios del sufrimiento individual y colectivo que padecen en sus comunidades.

Tal parece que, tras la despiadada crítica presidencial a los defensores de los derechos humanos, empezando por la CNDH, esos delincuentes, funcionarios civiles y con uniforme militar-policíaco cuentan con anuencia para llevar a cabo impunemente esas acciones de infamia.

Álvaro Cepeda Neri

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