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Las tiendas de Reforma y Altavista, así como el museo Numismático Nacional, pertenecientes a la Casa de Moneda de México, fueron robados durante 2018, revela la auditoría interna 05/2019, practicada por la Secretaría de la Función Pública y entregada a la administración de Jorge Andrés Raygoza Echegaray.

La fiscalización –a cargo del Órgano Interno de Control– señala que “en los tres casos en que se presentaron robos en las tiendas Reforma, Altavista y el museo no se aplicaron los protocolos de seguridad”. Y añade que en el caso del atraco en el museo “no se revisó al entrar ni al salir al individuo que sustrajo las monedas”, sin precisar el número y valor de éstas.

En el caso de la tienda de Altavista, “el oficial de seguridad está totalmente distraído platicando con la dependiente de la tienda y la caja de seguridad abierta”, refiere el informe de observaciones.

Finalmente en la tienda de Reforma –donde ocurrió el atraco del pasado 6 de agosto con valor de 55 millones de pesos–, el informe del OIC indica: “aunque se avisó de la suspensión de energía eléctrica, no hay oficial de seguridad y no se resguardó el material de la bóveda”.

Consultada al respecto, la Casa de Moneda –a través de su área de Comunicación Social– indicó que los tres casos aún están bajo investigación, por lo que no puede dar a conocer los montos de los robos. No obstante, Expansión (6 de agosto de 2019) refiere que uno de esos asaltos ascendió a 3 millones de pesos.

El expediente de la Función Pública indica que, al revisar aleatoriamente 65 videograbaciones, se demostró que el ciento por ciento de los casos revisados, el personal de seguridad incumplió sus funciones.

Las videograbaciones son de distintas fechas de 2018, incluidas las de los tres robos, y correspondieron a: puerta de salida de la caseta 1 de la planta de San Luis Potosí, área de acceso a Casa de Moneda de México, área de cacheo del pasillo central, puerta de salida de caseta 1, Anexo de Casa de Moneda, acceso por la calle de Bolivia del museo, galería de la Numismática, recepción de las oficinas de Reforma, y tiendas de Altavista, Reforma (la asaltada el 6 de agosto) y Citadella.

En esta última tienda, por ejemplo, los auditores detectaron que “en tres [de cuatro] casos se puede observar a los agentes de seguridad usando sus celulares o conversando entre ellos y no llevan a cabo acciones preventivas que puedan disuadir algún robo”.

La investigación de la Función Pública concluyó el 30 de abril de 2019, y desde entonces la administración de la Casa de Moneda de México estaba enterada de las graves fallas en su sistema de seguridad.

Nancy Flores

 

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