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El presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, informó que su gobierno está realizando un censo de hospitales, unidades médicas, equipo, médicos y personal de la salud para contar con un diagnóstico e iniciar un programa de formación con las universidades.

En la conferencia de prensa de esta mañana, el titular del Poder Ejecutivo ejemplificó con los 13 hospitales que él ha visitado personalmente. “En más de la mitad sólo hay radiólogos para un turno, no hay radiólogos para la noche, ni para los fines de semana. Y estoy hablando de los hospitales del IMSS Bienestar que son de los mejores. Hay otros hospitales que están vacíos”.

Abundó en que los hospitales de este tipo hay carencias, pero las unidades médicas que están en ejidos, comunidades o rancherías están peor.

“Por eso estamos haciendo este inventario, este censo. Vamos a ayudar a las escuelas de medicina para tener médicos, especialistas”. Explicó que se llegará a acuerdos con las universidades para que una determinada cantidad de recursos se destine a la formación de médicos.

Fustigó a la política neoliberal que, en materia de educación, provocó que se dejaran de formar los médicos y los profesionistas que requería el país. “Ese es otro saldo negativo de la política neoliberal. Se dedicaron a rechazar a los jóvenes que querían ingresar a a las universidades, con el pretexto de que no pasaban el examen de admisión; y en el caso de medicina fue a tabla rasa: si presentaban exámenes mil, egresaban cuando mucho 100. Al final de 36 años de esa política, pues nos quedamos sin médicos. Y luego los médicos, muchos no quieren ir a trabajar a comunidades apartadas, a hospitales rurales porque se les paga lo mismo que en las ciudades”.

En este programa que está en formación, se les pagará más a los médicos que laboren en las comunidades apartadas.

Consideró que la salud y, por lo tanto, la formación de médicos, fueron vistos en los últimos 36 años como un negocio. Lo que se impulsó fue la privatización de los sericios de salud. Por ello se rechazaba a los estudiantes que querían ingresar a las universidades a estudiar medicina. El pretexto fue que no pasaban el examen de admisión.

“De (una prueba) de 120 (preguntas) admitían a los que contestaban bien 117 preguntas. El que contestaba 115 o 116 ya no entraba; no es que no pasaba el examen, es que no había espacios ni presupuesto, porque le propósito era alentar la educación privada”.

Zósimo Camacho