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La Auditoría Superior de la Federación (ASF), mediante la auditoría 232-DS, asegura que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) gastó 109 millones de pesos en infraestructura para la “construcción de los colectores marginales de los ríos de Oriente, primera etapa, en el Estado de México”, a pesar de que el proyecto no está concluido ni en operación.

El informe resalta que el proyecto no se terminó en la fecha establecida, se pagaron pozos de agua que no se ejecutaron, las plantas de tratamiento pactadas no fueron construidas y no se obtuvieron los permisos correspondientes con las autoridades competentes para dar continuidad a la obra.

La auditoría refiere que el proyecto contaba con un monto total de 276 millones 932 mil pesos y su plazo de ejecución iba del 4 enero de 2017 al 25 de agosto de 2018. No obstante, a 2019 aún no se concluye.

La obra buscaba atender la problemática de riesgos sanitarios e inundaciones para la población asentada al Oriente de la Zona Metropolitana del Valle de México y de sanear los nueve ríos. Para ello se debía fortalecer el abastecimiento, mejorar el acceso a servicios de agua potable, sanear las aguas residuales municipales e industriales y construir una nueva infraestructura de plantas de tratamiento.

Sin embargo, la auditoría asegura que el objetivo de la obra no se cumplió debido a que sólo se instalaron 14.9 kilómetros de colectores, para lo que se invirtieron 109 millones 119 mil pesos, de los 140 kilómetros que se incluían en el contrato.

“Es un proyecto que no está concluido ni en operación, además que en el Presupuesto de Egresos de la Federación para el ejercicio fiscal de 2019 no se le autorizaron recursos”, indica el reporte.

Durante los trabajos de fiscalización, los auditores constataron mediante recorridos en la zona que de los 545 pozos contratados sólo se construyeron 171, “por lo que existen 374 pozos pagados en exceso en el ejercicio de 2019, por un monto de 9 millones 44 mil pesos”. La cifra constituiría un probable daño o perjuicio, o ambos, a la hacienda pública federal.

Asimismo, se observó que no se realizó la construcción de las 32 plantas de tratamiento que se establecían en el proyecto, a pesar de que existían recursos autorizados en 2016, 2017 y 2018. Esto no permitió cumplir con el objetivo del proyecto de tratar con las aguas residuales domésticas  y evitar que las descargas continúen contaminando los cuerpos de agua.

Aunando a lo anterior, se constató que existen trabajos suspendidos debido a la falta de permisos para instalar la tubería correspondiente en los cruces con seis ductos de Pemex, las vías de ferrocarril y puentes vehiculares en “lo que denota que previamente al inicio de los trabajos no se tramitaron los permisos necesarios con las autoridades competentes”.

Lauren Franco