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El titular de la Procuraduría Federal del Consumidor, Ricardo Sheffield, informó esta mañana que de las 125 verificaciones a gasolineras, cuatro no permitieron que ésta se practicara: dos de ellas se ubican en Sonora, una en Guanajuato y otra en Puebla.

Además, detalló que en tres de las que sí revisaron, una de ellas en Chalco, Estado de México, ni siquiera registra calibración en bitácora de eventos de cuántos litros venden.

En otra, ubicada Acala, Chiapas, operaba con uno de los llamados rastrillos, el software utilizado para alterar el medidor de las bombas y con esto robarle al consumidor.

Y la tercera, en Acajete, Puebla, es el peor caso de robo de gasolina porque, según el procurador, hurta 6.6 litros por cada 20 que vende.

Nancy Flores