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Un grupo de académicos y administrativos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) se concentraron en las instalaciones de la Dirección General de Personal para denunciar las represalias que sufre el trabajador Ángel Benhumea Salazar, a consecuencia de su actividad política.

El 6 de junio, el trabajador se ausentó por 2 horas de su puesto de trabajo para participar en un mitin realizado en Rectoría en apoyo al Movimiento de Trabajadores Profesionistas Titulados y con Posgrados de la UNAM. Por este hecho fue citado a la Dirección General de Personal y teme ser despedido.

La principal denuncia que enarbolaba la manifestación era la “usurpación” de plazas por parte de “personal de confianza”, favorecido por autoridades universitarias, mientras que los académicos no han sido ubicados en puestos laborales. “Hay una falsa autonomía en la universidad: el presidente (de México) pone al rector y este a los funcionarios”, explica Benhumea Salazar.

Los académicos también denuncia los salarios “exagerados” que algunos administrativos aun reciben mientras que otros trabajadores perciben sueldos “precarios”. Es el caso de profesores de asignatura, quienes en los mejores casos ganan cerca de 10 mil pesos mensuales, comenta Facundo Jiménez, adscrito a la Dirección General de CCH-UNAM.

En la concentración, los manifestantes aprovecharon para mencionar el contexto de inseguridad que vive la Universidad y en el que se han presentado varios casos de feminicidios y otras agresiones que no han sido atendidas.

La trabajadora Lilia Hernández también aprovechó el foro para comentar que la delegada sindical de la Dirección General de Personal, Graciela Juarez Martinez, la agredió física y verbalmente por querer participar en un mitin que tuvo lugar el 12 de junio. “Me agarró de la mano y me empujó”,  detalla.

Marcial Yangali y Lauren Franco