Autor:

A ochenta años de la llegada de los primeros refugiados españoles a México, tras la Guerra Civil Española, la presidencia de la República encabezó un acto conmemorativo con integrantes de la comunidad del país europeo en nuestro país. Andrés Manuel López Obrador, titular del Ejecutivo, reiteró el respeto a los derechos humanos de los migrantes.

En la conferencia de prensa matutina presidencial, el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard Casaubón, dijo que la diplomacia mexicana “se nutre siempre de ese gran momento que fue la política exterior que siguió el presidente Lázaro Cárdenas; y en especial, respecto a la República española”.

En Palacio Nacional, el funcionario resaltó los compromisos esenciales que “configuran el perfil de la diplomacia mexicana con las mejores causas de la humanidad: la generosidad, la solidaridad, el compromiso con los que están perseguidos, nuestra causa que debe ser siempre, siempre brújula de defensa de las libertades y de los derechos de las personas”.

“La experiencia del exilio español pasó a formar parte de la identidad de todos los que somos progresistas en México, que por fortuna somos la inmensa mayoría, como ustedes saben, ahora encabezado el gobierno de México por Andrés Manuel López Obrador, que es un símbolo en nuestro país”, reiteró.

En el acto estuvieron presentes: Irene Lozano, secretaria de Estado de la España Global; Juan López-Dóriga Pérez, embajador de España en México; Lázaro Cárdenas, coordinador de asesores de la Presidencia de la República; Gerardo Fernando Bravo, presidente del Patronato del Ateneo Español de México; Cristina Alatorre, subsecretaria de Justicia para la Memoria Histórica; Fernando Rodríguez Miaja, decano representante de los exiliados españoles en México; Enrique Márquez, director ejecutivo de Diplomacia Cultural y Ernesto Casanova, presidente del Ateneo Español de México.

Ernesto Casanova, presidente del Ateneo Español de México, agradeció a nombre del exilio español y de sus descendientes, la recepción en Palacio Nacional para conmemorar ocho décadas del comienzo del exilio republicano en México.

“La República española, derrotada de una cruenta guerra, compartió con México su vocación por la libertad y la tolerancia, y por el respeto a los derechos humanos, democráticos y ciudadanos… Recordemos que, en 1939, bajo la presidencia de Lázaro Cárdenas, México abrió sus puertas para recibir a más de 20 mil hombres, mujeres y niños obligados a buscar asilo en este país.

“Durante tres años éstos habían luchado por defender una república legal y democráticamente constituida, destruida en una guerra fratricida por las derechas fascistas dentro y fuera de España, anticipando así el inicio de la Segunda Guerra Mundial, dijo el presidente del Ateneo Español de México.

Citó al expresidente Lázaro Cárdenas: “Recibir a los exiliados es un cumplimiento de deberes universales de humanidad y de hospitalidad que contribuyan a preservar sus vidas”.

En tanto, Irene Lozano, secretaria de Estado de la España Global, dijo traer del país europeo “un mensaje de amistad, de gratitud y de reconocimiento”.

En su discurso, la funcionaria española indicó que hace 80 años, México dio al mundo un ejemplo de solidaridad, de coherencia y de valentía, en un momento “dramático para las libertades no sólo en España, sino en toda Europa y para la democracia en el mundo.

“El presidente Lázaro Cárdenas no titubeó, no dudó y proclamó su voluntad de acoger a todos quienes huían en España del dolor, de la cárcel, de la prisión, de la persecución; les ofreció una nueva patria y con ello una nueva esperanza, una nueva vida, un nuevo futuro a quienes pensaban que lo habían perdido todo.

“Entre 1937 y 1942, primero los niños de Morelia, después los embarcados a bordo del Sinaia, el Ipanema, el Mexique. Así, hasta 25 mil españoles llegaron hasta aquí y dieron fe de la profundidad de los vínculos existentes a ambos lados del Atlántico”, expuso Irene Lozano.

Érika Ramírez