Autor:

En Tijuana, Baja California, el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, señaló que el problema con los aranceles que pretendía imponer a México el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, es que generarían pérdida de empleos, aumento de precios y lo más grave, que las tarifas hicieran inviable el tratado de libre comercio con el vecino país y con Canadá, conocido como T-MEC.

En el acto de unidad nacional al que convocó el presidente Andrés Manuel López Obrador, el primer orador, Ebrard, indicó que el gobierno federal estará vigilante de las acciones que siga tomando Trump.

Agregó que México, por sus principios de fraternidad, será solidario con los migrantes centroamericanos, pues la única solución al flujo migratorio es que la gente no tenga que migrar, que tenga condiciones para vivir en sus lugares de origen, indicó.

No obstante, agregó que el gobierno de Estados Unidos no aceptó darle la razón a nuestro país en el documento que se firmó en forma conjunta.

En resumen, dijo: no habrá tarifas el lunes y México se comprometió a que todos los migrantes se registren al ingresar al territorio nacional para que su migración sea ordenada y con respeto a los derechos humanos.

Indicó que al término de la reunión en la que se logró el acuerdo con los estadunidenses, le llamó a López Obrador y le dijo: “No hay tarifas, presidente, y salimos con la dignidad intacta”.