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Ante las críticas por la decisión de no autorizar viajes al extranjero con cargo al erario, el presidente Andrés Manuel López Obrador afirmó que no interesan el influyentismo, la fama, los grados: se trata de “un asunto de científicos, intelectuales [pero] si no tienen razón… A lo mejor ni siquiera son científicos. Con todo respeto, son administradores de instituciones dedicadas al fomento de la ciencia y de la tecnología y eran los que se daban la gran vida en el Conacyt, [donde] había hasta políticos”.

En su conferencia matutina, el jefe del Ejecutivo destacó que sólo quien realmente se dedique a la investigación –maestros, becarios, etcétera– va a contar siempre su apoyo. Aclaró que la restricción a los viajes extranjero es “para los de arriba. Y si piensan que, como eran una élite, si protestan y dicen que ‘hay un desprecio por la ciencia’ van a obtener sus propósitos, pues no”.

López Obrador festejó que haya protestas de quienes ya no pueden hacer turismo académico, al subrayar “¡qué bueno que protestan y que aprendan a protestar! Eso es muy bueno. Todo lo que resiste, apoya”.

Agregó que “hay quienes no quieren entender que ya es otra realidad y se aferran. Mi recomendación es que entiendan que es otra realidad, ya no es el tiempo en el que se pensaba que el pueblo no existía”.

Por otra parte, el presidente declinó opinar sobre la decisión del gobierno de la Ciudad de México y la Secretaría de Educación Pública de que los niños de educación básica usen falda o las niñas puedan llevar pantalón en las escuelas capitalinas.

“No voy a manifestarme en esta decisión que tomó el gobierno de la Cuidad de México porque son temas muy polémicos”, señaló, y dijo que es una decisión que se tiene que analizar, pero especialmente recoger la opinión ciudadana.

José Réyez