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En noviembre de 2017, el entonces presidente Enrique Peña Nieto dio a conocer el hallazgo petrolero del pozo Ixachi 1, diciendo erróneamente que se encontraba en Cosamaloapan, Veracruz, cuando la realidad es que se localiza en el municipio de Tierra Blanca. Los trabajos de exploración de ese pozo los realizó la empresa Halliburton a 7 mil 700 metros de profundidad.

Se dijo que para este proyecto no habrá alianzas con capitales nacionales ni extranjeros, que se trabajará con tecnología propia, es decir, perforará Petróleos Mexicanos (Pemex). Sin embargo, Pemex no cuenta con la tecnología para perforar en tierra a más de 4 mil metros de profundidad, mucho menos para 7 mil 700 metros. Por ello, actualmente una empresa petrolera extranjera está perforando el pozo.

El Ixachi 1 es el hallazgo petrolero más importante de los últimos 25 años. Cantarell fue descubierto hace casi 50 años, y fue el segundo yacimiento más grande del mundo, sólo superado por el complejo petrolero Ghawar, ubicado en Arabia Saudita.

Cantarell contaba con reservas probadas por más de 16 mil millones de barriles (hasta 2008, había aportado 13 mil 400 millones de barriles), con una producción diaria promedio de más de 850 mil barriles durante más de 30 años. El Ixachi 1 representa menos del 6 por ciento de Cantarell, y su producción diaria programada, de 80 mil barriles, equivale al 9 por ciento de la producción promedio de aquel súper yacimiento que contaba con 190 pozos.

Cantarell, como se recuerda, registró una producción máxima histórica en 2004 de 3 millones 380 barriles diarios. Actualmente, la producción nacional es de 1.6 millones de barriles diarios aproximadamente, es decir, el 47 por ciento de la producción en su máximo histórico de aquel campo ubicado en la sonda de Campeche.

En este momento, México tiene reservas probadas por 6 mil 464 millones de barriles, con una producción diaria de 1.6 millones de barriles. De ello se deriva que las reservas probadas apenas nos alcanzan para los próximos 11 años (2030).

La realidad del Ixachi 1

El yacimiento Ixachi 1 tiene reservas probadas por 1 mil 300 millones de barriles, y producirá 80 mil barriles diarios, lo que significa el 5 por ciento de la producción nacional. El potencial del pozo representa el 20 por ciento del total de las reservas probadas del país.

Si la producción diaria del Ixachi 1 fuera de 1 millón 623 barriles diarios, sus reservas se agotarían en 2.19 años, y si fuera de 80 mil barriles diarios (promedio de producción proyectada), sus reservas se agotarían en 44.92 años. Éstos son los alcances productivos reales del yacimiento.

Ante la crisis productiva de Pemex, es un buen hallazgo petrolero, pero está muy lejos de ser un mega yacimiento como Cantarell. Por ello, el Ixachi 1 no entusiasma al pueblo veracruzano, pues conocemos a fondo lo que estos hallazgos petroleros significan: no traerán beneficios económicos regionales al municipio de Tierra Blanca, sino todo lo contrario, se encarecerá la economía regional, se contaminarán ríos, presas y cultivos diversos. Poza Rica ya vivió esta situación durante más de 50 años, y nunca llegó el progreso ni se mejoró la calidad de vida para la población.

Los hallazgos petroleros nunca han significado una verdadera palanca de desarrollo para el pueblo de México. Poza Rica vive empobrecida, saqueada en sus yacimientos, y en una crisis económica muy severa, abandonada por el gobierno federal, contaminada, decadente y sin servicios públicos suficientes; además, sus arroyos –que atraviesan toda la ciudad– están contaminados con residuos de hidrocarburos.

El descubrimiento de grandes yacimientos petroleros en México han sido la gran tragedia ciudadana, ya que ninguna autoridad en sus tres niveles ha estado a la altura de las necesidades sociales.

El futuro de Poza Rica es incierto y preocupante. Después de 80 años de la expropiación petrolera, lejos de beneficiar al pueblo de México, la venta del petróleo lo ha hundido en la pobreza. Los únicos beneficiados han sido políticos.

Durante más de 50 años, Poza Rica ha visto enriquecerse en cientos de millones de dólares de los directivos locales de Pemex junto con sus prestanombres, que en menos de un sexenio se han hecho millonarios, cometiendo fraudes. La producción petrolera no benefició a Poza Rica.

Pemex ha hecho una devastación de la naturaleza y de la arqueología durante más de 80 años, y esto está llevando a un colapso seguro y a corto plazo de las otroras ciudades petroleras. Éste es el resultado de las políticas de rescate al bienestar ciudadano a través de programas sociales populistas y demagógicos a nivel nacional.

Durante el periodo de 2000-2012, Pemex aportó al gobierno federal más de 450 mil millones de dólares, es decir, 37 mil 500 millones de dólares anuales, lo que equivale a 103 millones de dólares diarios. ¿Qué hicieron Vicente Fox y Felipe Calderón con esas estratosféricas millonadas de dólares? Con esos excedentes petroleros México debería estar colocado como un país de bienestar e igualdad, y en la ruta del progreso.

Sin embargo, aquí la pobreza es el lastre más doloroso y preocupante: cada día nos enfrentamos a ella sin éxito, pues aumenta como consecuencia de la corrupción e impunidad de los últimos ocho gobiernos federales.

Adalberto Ruiz Mojica*

*Arquitecto

[OPINIÓN CONTRALÍNEA] [SEMANA]