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A 1 año del feminicidio de la fotoperiodista María del Sol Cruz Jarquín, el delito sigue impune, denuncia el Observatorio Ciudadano Nacional del  Feminicidio. A esto se suman las amenazas que su madre, la también periodista Soledad Jarquín Edgar, ha recibido desde que inició su lucha por encontrar justicia.

Marisol, de 27 años, desempeñaba el cargo de jefa de Departamento de Comunicación Indígena Intercultural en la Subsecretaría de Desarrollo Indígena, perteneciente a la Secretaría de Asuntos Indígenas (SAI). El día de su asesinato, su jefe Francisco Javier Montero López, titular de la SAI, le ordenó cubrir la campaña de su hermano Hageo Montero López, quien buscaba la candidatura de la presidencia municipal de Juchitán, Oaxaca.

En ese acto no sólo murió la fotoperiodista, también perecieron la candidata a concejala Pamela Terán Pineda y Adelfo Guerra Jiménez. Por este hecho se inició una carpeta de investigación (PES/32/2018) en el Tribunal Estatal Electoral de Oaxaca, y se impuso una multa a Hageo Montero López por 90 mil 691 pesos. Hasta la fecha no se ha realizado el pago, afirma el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio en un comunicado de prensa.

El 28 de agosto de 2018, la Fiscalía del Estado de Oaxaca detuvo a un presunto responsable identificado con las iniciales JGL; sin embargo, el 4 de septiembre de ese mismo año fue puesto en libertad.

El Observatorio exige a la Fiscalía General de la República llevar la investigación a resultados concretos, así como al gobierno de Oaxaca a garantizar la seguridad de la madre de Marisol, la periodista Soledad Jarquín Edgar.

Mildred Espinoza