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El presidente Andrés Manuel López Obrador envió una misiva al mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, en la que le señala que “los problemas sociales no se resuelven con impuestos o medidas coercitivas”. Ello, en respuesta al mensaje que escribió el estadunidense en la red social Twitter, en el que amenaza a México con la imposición de aranceles generalizados por no frenar la migración indocumentada.

López Obrador le advierte: “Recuerde que no me falta valor, que no soy cobarde ni timorato sino que actúo por principios: creo en la política que, entre otras cosas, se inventó para evitar la confrontación y la guerra. No creo en la Ley del Talión, en el ‘diente por diente’ ni en el ‘ojo por ojo’ porque, si a ésas vamos, todos nos quedaríamos chimuelos o tuertos. Creo que los hombres de Estado y aún más los de Nación, estamos obligados a buscar soluciones pacíficas a las controversias y a llevar a la práctica, por siempre, el bello ideal de la no-violencia”.

En la carta también reflexiona: “¿Cómo convertir de la noche a la mañana al país de la fraternidad para con los migrantes del mundo en un gueto, en un espacio cerrado, donde se estigmatiza, se maltrata, se persigue, se expulsa y se le cancela el derecho a la justicia a quienes buscan con esfuerzo y trabajo vivir libres de miseria? La Estatua de la Libertad no es un símbolo vacío”.

Y agrega: “Con todo respeto, aunque tiene el derecho soberano de expresarlo, el lema ‘Estados Unidos primero’ es una falacia porque hasta el fin de los tiempos, incluso, por encima de las fronteras nacionales, prevalecerán la justicia y la fraternidad universales.”

Al inicio de su misiva, López Obrador apunta: “de antemano le expreso que no quiero la confrontación. Los pueblos y las naciones que representamos merecen que, ante cualquier conflicto en nuestras relaciones, por graves que sean, se recurra al diálogo y actuemos con prudencia y responsabilidad”.

Nancy Flores