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La Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim) exigió al gobierno de Andrés Manuel López Obrador transformar la estrategia de seguridad y revertir la ola de violencia armada que afecta particularmente a la niñez mexicana.

Durante el primer trimestre de 2019, los menores de edad fueron víctimas de 285 homicidios y 29 feminicidios. Asimismo, se registró un promedio mensual de 10 víctimas de trata, 15 de secuestro y 1 mil 902 de lesiones, de acuerdo con el análisis realizado por la Redim de los datos publicados por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

La Redim denunció que la estrategia de seguridad del nuevo gobierno, incluida la recién aprobada Guardia Nacional, no sólo es fallida, sino que es igual a la estrategia de guerra emprendida por Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto, caracterizada por la militarización, el centralismo federal, el aumento de efectivos militares (en labores de seguridad pública) y la disminución de carpetas de investigación y sentenciados.

De acuerdo con Juan Martín Pérez García, director ejecutivo de la Redim, a partir de 2011 los menores comenzaron a ser objeto directo de ataques y ya no únicamente víctimas de fuegos cruzados, pues familias completas se convirtieron en blanco de la violencia. Además, señaló, a partir de esa fecha aumentó la mutilación y exposición de cuerpos de niños.

De cada 100 carpetas de investigación sobre crímenes contra niños y adolescentes, sólo hay una sentencia condenatoria, señaló Pérez García. El Estado decide intencionalmente no hacer las investigaciones, por lo que incurre en omisión dolosa, acusó.

Al exigir una nueva estrategia de seguridad, el director de la Redim declaró que “una tendencia estadística no se cambia por voluntad o decreto”, y juzgó como un sinsentido que se hayan duplicado tanto el presupuesto público destinado a seguridad como el número de muertos. “Hay ingenuidad, mala voluntad o demagogia”, consideró.

Alba Olea