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El atraso de 8 meses en la producción de 220 millones de libros de texto gratuitos ha metido mucha presión a la Secretaría de Educación Pública (SEP) y a la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos (Conaliteg). Y es que el próximo ciclo escolar podría iniciar sin más del 20 por ciento de estos materiales, y con atrasos en las entregas a zonas de difícil acceso, como sierras, cañadas y selvas.

Expertos en el tema explican que este déficit aumentará con el paso del tiempo, porque las dos licitaciones que lanzó la Conaliteg para producir 19 títulos se van a declarar desiertas en los próximos días.

Según versiones de impresores, por el retraso de 8 meses tal vez se puede tener a tiempo el 80 por ciento de la producción, siempre y cuando se inicien los trabajos en la primera mitad de abril, lo cual también se ve difícil. No obstante, el fracaso en las dos convocatorias responde al precio tan castigado que fijó la Conaliteg a los concursantes: 14 pesos por ejemplar, cuando su costo mínimo rebasa los 16 pesos.

Aunado a lo anterior, los 19 títulos que licitó Conaliteg representan sólo una cuarta parte de la producción total, unos 50 millones de libros. Es decir, hasta ahora no se ha iniciado ningún proceso licitatorio o asignación directa de contratos para producir los otros 150 millones de libros, cuando la producción total debió iniciarse a finales de septiembre o inicios de octubre del año anterior.

Otro tema relevante, apuntan las fuentes consultadas, es que los 19 libros que se han licitado corresponden sólo a educación preescolar y primaria, por lo que están pendiente todos los materiales relacionados con secundarias, telesecundarias, educación especial e indígena, así como los libros destinados a maestros y a padres de familia.

Además, las licitaciones de Conaliteg (LA-011L6J001-E5-2019 y LA-011L6J001-E6-2019) se lanzaron el 12 de marzo pasado al margen de las nuevas reglas del gobierno federal: las compras centralizadas en la Oficialía Mayor de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. No obstante, ante la ausencia de ofertas, los fallos se han diferido y se espera que el próximo 4 de abril se declaren desiertas dichas licitaciones.

Nancy Flores