Autor:

La Habana, Cuba. La falta de acceso al agua potable, que afecta a unos 2 mil 100 millones de personas a escala planetaria, constituye en diversas partes del mundo un problema que amenaza con extenderse a más comunidades.

A esa realidad se suma, según datos de la Organización de Naciones Unidas (ONU), el que 340 mil niños menores de 5 años de edad mueren cada año por enfermedades diarreicas en el universo debido al consumo de líquido insalubre y al deficiente saneamiento.

De no adoptarse por los gobiernos y la sociedad medidas para solventar esas y otras dificultades podría intensificarse aún más la escasez del vital elemento, en opinión de expertos, lo que provocaría hasta 2030 el desplazamiento mundial de unas 700 millones de personas.

Para organizaciones internacionales, problemas como la falta de acceso al agua potable y el saneamiento, considerado un derecho humano consagrado por la ONU, se exacerbarán ante el incremento de las demandas de una población en crecimiento.

A ello se agrega la rápida evolución de la economía que exige mayores volúmenes de recursos hídricos, asociados a los efectos del cambio climático, el cual provoca adversos fenómenos como aumento de las temperaturas, inundaciones y sequías extremas.

Por otro lado, millones de seres humanos, muchos de ellos en África, América Latina y Europa, no pueden contar actualmente con fuentes de agua limpia por factores relacionados con el estatus económico, género, origen étnico, religión y la edad.

Como es conocido, miles de mujeres y niños en algunas partes, sobre todo en África, tienen que caminar cada día varios kilómetros en condiciones inhumanas para acceder a fuentes de agua, señalaron recientemente representantes de la Unión Europea (UE).

No es ocioso recordar que, según estudios, África, continente rico en recursos naturales expoliados por países occidentales, alberga en relación con el resto del mundo más de la mitad de la población que consume el líquido de fuentes no protegidas.

Las estadísticas develan otra triste realidad: dentro de ese continente, en la región de África subsahariana sólo el 24 por ciento de la población cuenta con agua potable, en tanto el 28 por ciento dispone de instalaciones con saneamiento básico.

Europa por mejorar acuíferos

En el caso de Europa, organizaciones ecologistas como Ambientum consideran que, pese a las mejoras introducidas en sistemas de distribución acuífera en los últimos años, la calidad de ese recurso en muchos lugares dista de ser buena.

También refieren que, además del aumento de la escasez del vivificador elemento, cada vez más zonas enfrentan la contaminación y otros fenómenos como inundaciones provocadas por el cambio climático.

Según datos del Libro Blanco de la Economía del Agua, citados por la Fundación Aquae, el 2 por ciento de la población europea carece de acceso mejorado al líquido, pese a que en 2016 la Unión Europea invirtió 150 millones de euros para optimizar ese servicio.

También, dentro del llamado viejo continente –donde de 2004 a 2013 unos 70 millones de seres humanos dispusieron por vez primera de mejoradas fuentes acuíferas– entre los países con más necesidades de abastecimiento figuran Rumania, República Checa y Polonia.

Es bueno apuntar que con el objetivo de proteger mejor los recursos hídricos y regenerar las condiciones medioambientales, Estados de la Unión Europea propusieron recientemente cambiar la Directiva Marco del Agua, que regula la calidad de los cauces de los ríos, lagos y humedales.

La necesidad de fortalecer ese mecanismo se debe en parte a que, de acuerdo con la Agencia Ambiental Europea, el 60 por ciento de los ríos y humedales en el continente se encuentran en mal estado.

Como parte de los compromisos de la Unión Europea con la agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, el bloque en la última década aportó más de 2 mil 500 millones de euros para el mejoramiento de fuentes de agua y saneamiento en 62 países, precisaron fuentes comunitarias.

Activistas sociales agredidas en América Latina

En los últimos años en América Latina aumentaron a 2 mil 200 las agresiones contra mujeres defensoras del acceso al agua potable, de las cuales más de 20 murieron como consecuencia de los actos violentos cometidos contra ellas, denunció recientemente la organización Alianza por la Solidaridad.

De acuerdo con la entidad no gubernamental, en algunos países de Centroamérica la fuerza bruta contra féminas protectoras del medio ambiente se ejerce incluso por las autoridades, que amparan el acaparamiento de agua por parte de grandes empresas transnacionales.

Ante ese escenario, la propia Alianza y otras instituciones exigieron la elaboración de un tratado internacional jurídicamente vinculante que regule los nexos entre las entidades privadas y los derechos humanos, difundió la publicación Europa Press.

Afecta también la disponibilidad acuífera en la región latinoamericana la pérdida en la Amazonía cada año de 350 kilómetros cuadrados de agua dulce superficial, apuntó un estudio de las organizaciones ecologistas WWF-Brasil y el Instituto del Hombre y el Medio Ambiente de la Amazonia.

La Amazonía, con el bosque tropical más extenso del mundo al abarcar unos 7 millones de kilómetros cuadrados, es una vasta región de la parte central y septentrional de América del Sur, la cual incluye la selva tropical de la cuenca del Amazonas, apuntan fuentes especializadas.

Entre los factores que inciden en la reducción de los volúmenes del recurso hídrico y que afectan el consumo humano, se encuentran, entre otros, la construcción de represas hidroeléctricas y la deforestación.

Para activistas comprometidos con la preservación del medio ambiente, tanto en América Latina y Europa como en otras partes del mundo, los gobiernos están llamados a impulsar políticas que preserven el entorno, manejen adecuadamente los recursos hídricos de forma sostenible y hagan que el agua purificada llegue a todos por igual.

En aras de propiciar que las personas disfruten de una vida sana, instan también al fomento de campañas públicas en las que se concientice a las comunidades y contribuyan al ahorro de agua, la cual coadyuva al desarrollo de sectores como la agricultura y la industria.

Oscar Bravo Fong/Prensa Latina

[OPINIÓN][ARTÍCULO]