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La pesca y el tráfico ilegal de totoaba han sido las principales causas para que la vaquita marina se encuentre en peligro de extinción. Para atender esta situación “crítica” y promover una alternativa sustentable que beneficie a los habitantes del Golfo de California, el gobierno mexicano lanzó una iniciativa a cargo de las secretarías de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) y de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

La demanda de totoaba en el mercado –principalmente en China donde la vejiga de este pez es considerado medicinal– propició que la pesca continuara en la zona a pesar de las prohibiciones establecidas por el gobierno. Las redes usadas también afectaron a las vaquitas marinas, las que morían sofocadas tras quedar atrapadas.

En este sentido, el plan no consiste únicamente en combatir la pesca furtiva sino que hace énfasis en tratar las causas sociales que motivan a los pescadores a violar la normativa. Algunos de los objetivos son promover actividades complementarias a la pesca y mejorar la calidad de vida mediante la implementación de servicios básicos para las familias que habitan la zona.

Esta estrategia –que pretende generar soluciones frente a las acciones “insuficientes” de los gobiernos anteriores– comprende cinco ejes de trabajo. De estos se desprenden “acciones concretas” que deberán ejecutarse de manera conjunta entre el gobierno federal, los gobiernos estatales, los habitantes de la zona y las organizaciones civiles.

Las medidas específicas para conservar y monitorear las especies tienen particular énfasis en atender la población de la vaquita marina. Además de continuar con el monitoreo acústico para estimar la distribución y tamaño de su población, “se delimitará con boyas la zona de refugio de la vaquita, lo que hará visible el límite del perímetro”, detalla un comunicado de la Semarnat.

La región que abarca la iniciativa incluye la Reserva de la Biosfera del Alto Golfo de California y Delta del Río Colorado, el Área de Refugio para la Protección de la Vaquita y el Corredor Biológico y Pesquero Puerto Peñasco-Puerto Lobos.

Marcial Yangali