Autor:

En los 3 años que lleva como embajador en México, Andrian Yelemessov reconoce que no ha tenido “ningún proyecto exitoso”. A pesar de la disposición que ha manifestado la diplomacia kazaja, el comercio es mínimo y el intercambio cultural casi inexistente.

En materia económica, durante 2018 hubo un intercambio aproximado de 70 millones de dólares entre ambos países. Sin embargo, según explicó el embajador en conferencia de prensa este 20 de febrero, “el 99 por ciento fueron compras hechas por Kazajstán”. Pequeñas cantidades de alimentos, equipos tecnológicos y materiales para la industria de hidrocarburos, son algunos de los productos adquiridos.

Por su parte México registró menos de un millón de dólares en compras al país asiático. Esto a pesar de que hoy Kazajstán ha registrado cifras atractivas para los empresarios, o por lo menos eso parece indicar un crecimiento económico mayor a 4 por ciento durante 2018.

Contacto perdido

El cuanto al intercambio cultural, la Secretaria de Relaciones Exteriores parece haber dejado en el olvido al pueblo kazajo. “No hay un paso positivo”, comenta el diplomático. Pasa que aunque los mexicanos no necesitan visa para visitar el mayor país de Asia central, a los kazajos sí se les solicita este documento e incluso se han registrado “problemas en los aeropuertos”.

Hoy se sabe que hace miles de años existió una gran migración de Asia rumbo a América. Esa es la razón por la que, según explica Andrian Yelemessov, kazajos y mexicanos comparten muchas similitudes en su genética. Sin embargo, si hoy hablamos de migración kazaja a México, sólo nos referimos a 15 mujeres residentes. Se casaron y “están aquí por amor”, comenta el embajador.

Similitudes en política exterior

Tanto México como Kazajstán mantienen una posición neutral frente al caso de Venezuela. Ambos gobiernos creen que los asuntos del país sudamericano tienen que ser resueltos por sus pobladores mismos. En este sentido el embajador explicó que Kazajstán se ha declarado a favor del diálogo y no apoya la intervención de ningún país extranjero en territorio venezolano.

A pesar de sus similitudes genéticas y en algunos aspectos de política exterior, para México parece no existir el noveno país más grande del mundo. Andrian Yelemessov no entiende cómo siendo parte de una misma familia “no nos conocemos entre nosotros”.

Al concluir la conferencia de prensa, el embajador manifestó que tiene esperanzas en que el nuevo gobierno de López Obrador propicie un avance en las relaciones diplomáticas de ambos países.

Marcial Yangali