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Libro Blanco de Pemex reconoce que Grupo Fertinal estaba en quiebra cuando se compró. También revela que el costo para el erario superó los 18 mil millones de pesos y las pérdidas ascienden a 11 mil millones. Para la nueva administración, este fraude sería peor que el de Odebrecht

Implicado en la trama de las 51 empresas offshore que Petróleos Mexicanos (Pemex) poseía al cierre del sexenio de Enrique Peña Nieto –en México y el extranjero, incluidos paraísos fiscales–, actualmente el caso del Grupo Fertinal es una de las investigaciones anticorrupción más importantes en la petrolera.

Y es que esta “inversión” habría causado pérdidas por al menos 619.8 millones de dólares (monto que equivale a 11 mil 776.2 millones de pesos), revela el Libro Blanco 2015-2018 de Pemex Fertilizantes y sus filiales.

Además, descubre que el costo inicial ascendió a 950 millones de dólares (unos 18 mil 50 millones de pesos): 635 millones por la compra de las acciones y 315 millones por inversión de capital.

La investigación interna

En la investigación interna que se sigue sobre Fertinal se revisa la actuación de 11 empresas privadas de Pemex. Dos de ellas son de portafolios –PMX Fertilizantes Holding, SA de CV, y PMX Fertilizantes Pacífico, SA de CV– y el resto corresponde al Grupo, que incluye un complejo en Lázaro Cárdenas, Michoacán, y una mina en San Juan de la Costa, Baja California Sur.

La compra de las nueve compañías, por medio de un esquema de triangulación de recursos, data del 16 de diciembre de 2015. Para ello se contrató una deuda total de 635 millones de dólares, descubre el Libro Blanco 2015-2018.

“El 22 de diciembre de 2015, a fin de financiar la adquisición de Grupo Fertinal, se firmaron los contratos de apertura de crédito simple para la adquisición y el de refinanciamiento de la deuda de Fertinal, en su conjunto por un monto de hasta 635 millones de dólares otorgados por Bancomext, Nafin y Banco Azteca”, refiere el documento oficial.

Con los primeros hallazgos de la investigación interna, la nueva administración que encabeza el ingeniero Octavio Romero Oropeza ya considera que el caso Fertinal es peor que el de Odebrecht, pues sólo favoreció al empresario Fabio Covarrubias, exsocio de Carlos Cabal Peniche. Hasta la fecha, Pemex sólo ha registrado pérdidas de capital.

Funcionarios involucrados en esas pesquisas revelan a Contralínea el modus operandi de las pasadas administraciones: constituían empresas offshore en casi todas las subsidiarias para luego hacer negocios fraudulentos con dinero de Pemex. Con ello, evadían responsabilidades administrativas y penales.

En este caso específico se emplearon las filiales no paraestatales PMX Fertilizantes Holding y PMX Fertilizantes Pacífico. La primera de ellas es copropiedad de las subsidiarias Pemex Fertilizantes –que posee 99.9 por ciento– y Pemex Etileno; mientras que la segunda es de Pemex Fertilizantes (76.66 por ciento de acciones) y PMX Fertilizantes Holding. Ambas fueron creadas ex profeso para adquirir el Grupo Fertinal y la empresa Agro Nitrogenados.

Así, PMX Fertilizantes Holding y PMX Fertilizantes Pacífico son dueñas de Grupo Fertinal. Y a su vez ésta es propietaria directa (pero en sociedades mezcladas) de: Agroindustrias del Balsas, SA de CV; Dinámica Industrial Balsas, SA de CV; Materias Primas, Inmuebles y Transportes de México, SA de CV; Roca Fosfórica Mexicana II, SA de CV; Minera Rofomex, SA de CV; Roca Fosfórica Mexicana, SA de CV; Sadcom del Centro, SA de CV; y Productora y Comercializadora de Fertilizantes, SA de CV.

El quebranto multimillonario

El caso Fertinal ha resultado tan grave que, el último día del gobierno de Peña Nieto –30 de noviembre de 2018–, la Secretaría de la Función Pública (SFP) se apresuró a abrir un procedimiento de responsabilidades contra un solo exservidor público de Pemex Fertilizantes, por un posible daño patrimonial por 193.9 millones de dólares (unos 3 mil 600 millones de pesos).

Con ello, la contraloría federal daba por cerrada la primera fase en la que se determina a los responsables del quebranto al erario, salvando a decenas de funcionarios implicados en la compra y operación del Grupo.

La dependencia, entonces a cargo de Arely Gómez, informó que se había concluido la investigación y turnado el expediente al Área de Responsabilidades en Pemex Fertilizantes, “a causa de presuntas irregularidades en la compra de las acciones del Grupo Fertinal, SA de CV”.

Agregó que “en esta operación, Pemex Fertilizantes adquirió activos por un valor de avalúo de 15.2 millones de dólares, pagados mediante un crédito bancario por 209.1 millones de dólares, por lo que se generó una pérdida fiscal para la subsidiaria por un monto de 193.9 millones de dólares”.

Destaca que la Función Pública resolvió este proceso fast track: sólo le tomó 3 meses, del 9 de septiembre al 30 de noviembre de 2018. A la par de éste, inició procedimientos disciplinarios administrativos contra otros funcionarios de la misma subsidiaria por presuntos daños contra la petrolera por la adquisición en 2014 de activos de Agro Nitrogenados. Esa última compra favoreció a Altos Hornos de México –por 273 millones de dólares– y también se investiga.

No obstante las conclusiones de la Función Pública, en el caso de Fertinal el Libro Blanco 2015-2018 revela que la compra se hizo “con una deuda de 635 millones de dólares [426 millones por deuda y 209 millones por servicio de deuda]”, y no de 209.1 millones de dólares.

De ello se deriva que el sobrecosto –es decir, el daño contra la hacienda pública­– ascendería a 619.8 millones de dólares y no a 193.9 millones. “Dichos préstamos serían pagaderos en 16 años. En este sentido, desde su adquisición, Fertinal se ha enfrentado a una situación de sobreendeudamiento”, refiere el Libro Blanco.

Además, apunta que “al momento de su adquisición se asumieron sinergias y una inversión capex de 315 millones de dólares en 7 años”. Y reconoce que “en diciembre de 2015, cuando Pemex adquirió la empresa, ésta presentaba pérdidas en su flujo mensual por 12 millones de dólares. Fertinal técnicamente estaba en quiebra”.

Según el documento elaborado al cierre del sexenio peñista, el conglomerado “ha enfrentado retos como capital de trabajo negativo por 35 millones de dólares y la caída en los precios de los fertilizantes”.

Pero el daño patrimonial podría ser aún más grande. Pemex Fertilizantes reconoce que en julio de 2016 se inició el rescate de este conglomerado y para ello se le inyectaron otros 120 millones de dólares (2 mil 280 millones de pesos) que se utilizaron para reponer capital de trabajo y llevar a cabo inversiones de capex urgentes.

“Gracias a esta medida y a una política de austeridad, al momento de la elaboración de este Libro Blanco, Fertinal ya tiene capacidad para cubrir el servicio de la deuda de reestructura que asciende a 425.8 millones de dólares. Sin embargo, para cubrir el servicio de la deuda de los 209.2 millones de dólares, aún necesita ser capitalizada con recursos que provienen de Pemex”, indica el documento.

Adicionalmente, a través de las empresas filiales propietarias de las acciones de Fertinal, Pemex ha desembolsado del erario otros 35.2 millones de dólares (unos 668.8 millones de pesos) para el pago de deuda.

Ese monto ya se habría incrementado, pues en este 2019 inició el pago de los compromisos de créditos asociados al Grupo Fertinal. Así, el 28 de enero pasado Pemex saldó la primera de 145 amortizaciones mensuales.

Gastos asociados al fracasado negocio

El problema de este caso es que Petróleos Mexicanos no sólo ha desembolsado recursos directos para Fertinal; también ha hecho erogaciones indirectas asociadas al rescate de este conglomerado.

Por ejemplo, en 2016 instrumentó un plan para la “recuperación de la capacidad de producción en la Refinería Lázaro Cárdenas”, en específico en su planta de Cosoleacaque, que ascendió a 40 millones de dólares (otros 760 millones de pesos).

Esta inversión se hizo específicamente para atender las necesidades del Grupo Fertinal, pues el complejo de Pemex Refinación “enfrentaba paros no programados por falta de suministro de gas natural y falta de mantenimiento histórico”.

Según el Libro Blanco, las adquisiciones de Fertinal y Agro Nitrogenados “implicaban la necesidad de recuperar la producción de amoniaco en Cosoleacaque”. Agrega que “la falta de presión y suministro de gas, así como su alto costo, son retos fundamentales que ponen en riesgo la integración de la cadena de valor gas-amoniaco/CO2-fertilizante y, por lo tanto, a la empresa productiva subsidiaria”.

Para 2018, el tema de la refinación se mantuvo vigente: mediante el oficio DGPMXF-514-2018, del 3 de octubre, se presentó ante la Comisión Reguladora de Energía la exigencia de priorizar el suministro de gas natural a Cosoleacaque, incluso con importaciones (como finalmente se hizo).

La lista de sangrías para el erario continúa, pues otro gasto que asumió Pemex como parte de este fallido negocio es el de su plantilla laboral. A junio de 2018, el Grupo Fertinal contaba con 2 mil 397 empleados pagados por la petrolera: 1 mil 701 sindicalizados y el resto de confianza, repartidos en tres unidades de negocio.

Así, para la nueva administración de Pemex los costos directos e indirectos asociados al Grupo Fertinal constituirían un daño al erario mucho más grave que el que causaron los contratos con la brasileña Odebrecht.

Por ello, en la petrolera se continúa evaluando las responsabilidades de los servidores públicos implicados en este caso, incluido Emilio Lozoya Austin, director de la petrolera cuando se realizó la adquisición.

El Grupo Fertinal

Nancy Flores/Tercera y última parte

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