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El brazo comercial de Pemex especulaba con 25 mil millones de pesos del erario, correspondientes a los excedentes de efectivo de exportaciones e importaciones de hidrocarburos y sus derivados. El Grupo PMI también destinaba a inversiones de alto riesgo un monto de 2 mil millones de pesos extraído del fondo de pensiones de la petrolera.

A nombre de Petróleos Mexicanos (Pemex), el llamado Grupo PMI tenía permitido especular en mercados internacionales de dinero y renta variable con un monto de entre 500 millones y 1 mil 300 millones de dólares (es decir, entre 9 mil 500 millones y 25 mil millones de pesos), correspondientes a los excedentes de efectivo del comercio exterior de hidrocarburos y sus derivados.

El Grupo PMI está integrado por la filial PMI Comercio Internacional y otras 19 compañías “privadas”, sin oficinas ni empleados, que Pemex constituyó en México y el extranjero a partir de 1988.

Al conglomerado –conocido como el brazo comercial de la petrolera del Estado porque opera sus exportaciones e importaciones de crudo y productos petrolíferos y petroquímicos– también se le permitía especular con recursos del Fondo Laboral Pemex hasta por 2 mil millones de pesos.

Esa cifra comprometida en compra-venta de títulos y divisas a muy corto plazo representa una tercera parte de la disponibilidad del fideicomiso para las pensiones de los trabajadores petroleros, cuyo saldo ascendió a 6 mil 48 millones 328 mil 565 pesos al cierre de 2018, según datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

Lejos de beneficiar a los trabajadores o reducir la carga que representan las pensiones para Pemex, los rendimientos generados por esas especulaciones financieras se enviaban a las cuentas privadas del Grupo PMI, que se manejan en total opacidad.

Hasta el cierre del sexenio de Enrique Peña Nieto, el Corporativo de Pemex participaba en estas especulaciones financieras al diseñar o aprobar las “estrategias de inversión de sus portafolios”.

Consideradas como operaciones de alto riesgo financiero, éstas ya fueron canceladas por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, tras descubrir que se hacían desde la llamada “tesorería centralizada” del Grupo PMI, radicada en los Países Bajos.

Y es que en la exhaustiva revisión que hace la nueva administración respecto de la red empresarial paralela de Pemex –y que de 51 compañías offshore radicadas en México y el extranjero, incluidos paraísos fiscales, ha pasado ya a 25 tras un programa emergente de extinción llevado a cabo entre diciembre y enero pasados–, uno de los temas más preocupantes es precisamente el del Grupo PMI.

Por ello, el presidente López Obrador ha pedido al equipo que encabeza el ingeniero Octavio Romero Oropeza que se legalicen todas las funciones vinculadas a las compañías PMI, coordinadas por la filial Comercio Internacional.

Y es que, por años, el Grupo PMI se ha encargado de realizar todas las operaciones comerciales de Pemex en los mercados internacionales: exportaciones e importaciones de hidrocarburos y sus derivados.

Además, esas 20 compañías realizan servicios administrativos, financieros, legales, de administración de riesgos, fletamento de buques, contratación a terceros, inteligencia de mercado, participación accionaria en sociedades minoritarias y, sobre todo, de contratación de deuda.

No obstante, por su carácter privado y extraterritorial, sus movimientos no se reflejan en la Ley de Ingresos, el Presupuesto de Egresos ni en la Cuenta Pública.

La tesorería paralela

La especulación de capitales –tanto de las pensiones como de los excedentes de efectivo– es uno de los varios negocios paralelos que Pemex orquestaba a través del Grupo.

En la actual investigación interna que se sigue a las empresas “privadas” de Pemex se incluye un análisis detallado de las finanzas del Grupo PMI, en particular respecto de su tesorería centralizada y el papel que juega en ésta la compañía PMI Holdings, BV.

Constituida y operada por Petróleos Mexicanos en los Países Bajos, esta tenedora de acciones (holding) posibilita que el Grupo “privatice” varios millones de pesos al “transformarlos” en rendimientos particulares.

Y es que PMI Holdings administra directamente en JPMorgan Chase Bank la tesorería centralizada. En sus cuentas bancarias extraterritoriales –es decir que no están reguladas por las leyes mexicanas– se captan los más de 500 mil millones de pesos anuales de las ventas internacionales de Pemex, así como los recursos de sus cuentas por cobrar. Además, se manejan el efectivo, los préstamos y los rendimientos de las 20 empresas PMI.

La tesorería holandesa opera en forma paralela a la verdadera tesorería de Pemex: sus ingresos y egresos son totalmente independientes al presupuesto autorizado por la Cámara de Diputados y, por lo tanto, no se registran en la Ley de Ingresos de la Federación ni se reflejan en la Cuenta Pública, ha denunciado la Auditoría Superior de la Federación.

En 2010, antes de constituir la tesorería centralizada, Pemex evaluaba la posibilidad de que PMI Comercio Internacional –cabeza del Grupo y entonces filial de Pemex obligada a rendir cuentas– fuera la tesorera del proyecto, pero la petrolera eligió el camino de la opacidad.

En Pemex “concluyeron que la indicada sería PMI Holdings, por tener el carácter de empresa privada extranjera, a la que no le resultarían aplicables las disposiciones legales mexicanas en virtud del principio de extraterritorialidad de las leyes y, por lo tanto, gozaría de una mayor ‘flexibilidad’ para desempeñar las funciones y los propósitos que perseguía la tesorería centralizada; por el contrario, en el caso de que se hubiera decidido que fuera PMI Comercio Internacional, ésta estaría sujeta a los preceptos normativos que regulan la actuación de cualquier entidad paraestatal”, reveló en 2013 el máximo órgano de fiscalización.

Según Pemex, el riesgo de liquidez del Grupo PMI se mitiga a través de dicha tesorería centralizada o “in house bank”. Adicionalmente, las empresas del Grupo cuentan con acceso a líneas de crédito bilaterales con instituciones financieras; monitorean sus flujos de efectivo en forma diaria, y cuidan su imagen crediticia en los mercados financieros.

PMI Holdings

PMI Holdings, BV, se constituyó en marzo de 1988 en Ámsterdam, Holanda, con un capital social equivalente a 18.2 mil euros: 40 acciones ordinarias con valor nominal de 453.8 euros cada una.

Esta tenedora de acciones fue creada como una empresa instrumental privada y desde entonces no se considera entidad paraestatal, además de que está sujeta únicamente a sus estatutos y a la legislación privada de Holanda. Esto es que no se rige por la Constitución Mexicana, la Ley de Petróleos Mexicanos, la Ley General de Deuda Pública, la Ley Federal de las Entidades Paraestatales, la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria ni la Ley de Fiscalización y Rendición de Cuentas de la Federación y demás normas nacionales.

De esta manera, Pemex ha argumentado por años que todas las decisiones son unilaterales: el pago de dividendos, la contratación de deuda, el otorgamiento de préstamos a otras empresas del Grupo PMI, las inversiones en el capital social de empresas extranjeras (como fue el caso de Repsol).

En ese contexto, hasta el cierre del sexenio peñista se argumentó que “el capital de trabajo o flujo de efectivo que maneja PMI Holdings, BV, como recursos propios, producto de la operación internacional que se realiza por medio de las empresas del Grupo PMI, son independientes del presupuesto aprobado por la Cámara de Diputados a Pemex y, por lo tanto, no existe la obligación de rendir cuentas en la Cuenta Pública”.

Según esta lógica, ni el Consejo de Administración de Pemex ni el Comité de Inversiones y Estrategia eran competentes para analizar y aprobar previamente las decisiones que tomaba la Junta de Directores de PMI Holdings, BV.

No obstante, las investigaciones internas que se llevan actualmente en Pemex rastrean las responsabilidades de los servidores públicos ligados a estas operaciones. Y es que muchas decisiones se tomaron en la Torre Ejecutiva ubicada en la avenida Marina Nacional, y no en Ámsterdam, Países Bajos.

Además, la administración del ingeniero Romero Oropeza busca la forma de legalizar esa compañía y a todo el Grupo PMI, empezando por la cabeza del sector: PMI Comercio Internacional, desregulada a partir de la reforma energética de 2013.

Al Grupo PMI también se le investiga por el presunto uso indebido de recursos públicos, gastos suntuosos e inversiones fracasadas en empresas como Fertinal, Agro Nitrogenados, Hijos de J Barreras, Repsol y Deer Park.


Nancy Flores/Segunda de tres partes

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