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El gobierno de Andrés Manuel López Obrador heredó una crisis humanitaria en materia de desapariciones forzadas y desapariciones cometidas por particulares, señaló Alejandro Encinas, subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación. México “es una enorme fosa clandestina”, también reconoció.

En la conferencia de prensa celebrada esta mañana en el Palacio Nacional, Encinas detalló la “magnitud del problema” que recibió la actual administración: más de 40 mil personas desaparecidas, 1 mil 100 fosas clandestinas y 26 mil cuerpos sin identificar. Para combatir esta situación, se destinarán más de 7 mil millones de pesos de distintos fondos de la administración pública.

En el Plan que presentó el subsecretario para combatir las desapariciones que han efectuado elementos del Estado y criminales, se establece una política integral que incluye la aplicación de las leyes, la creación de nuevas instituciones y la asignación de recursos por más de 7 mil millones de pesos.

Alejandro Encinas reconoció “avances” en la elaboración de leyes pero no en su aplicación. Hasta ahora se ha tratado, señaló, de una “profunda simulación”. Por ello, el plan consistirá en el desarrollo de 11 puntos, entre los que se encuentran crear un Sistema Nacional de Búsqueda y un Sistema Único de Información.

Detalló que en todo participarán las familias de las víctimas: desde la elaboración de las bases generales hasta la aplicación de las políticas públicas para la búsqueda de las personas. Además, se aceptará la participación y las recomendaciones de organismos internacionales.

Informó que se privilegiará la búsqueda de personas con vida, con lo que también se enfrentará el delito de la trata de personas y la desaparición cometida contra migrantes. “Se estima que entre el 8 y el 10 por ciento de los desaparecidos son migrantes”. Además, ha crecido de manera sostenida la desaparición de niños y niñas, informó.

Zósimo Camacho