Autor:

El presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, desestimó las críticas hacia los soldados del Ejército Mexicano que se encontraban en el lugar y el momento de la explosión en Tlahuelilpan, Hidalgo. Rechazó que hubieran incurrido en omisión y recalcó que las Fuerzas Armadas no reprimirán a la población en acciones contra el robo de combustible.

En la conferencia de prensa de esta tarde, celebrada en la Palacio Nacional, el titular del Poder Ejecutivo señaló que para los efectivos que llegaron al lugar cuando el ducto estaba siendo saqueado “no era posible detener a las personas: eran muchos y se actuó con prudencia”.

Señaló que se tienen antecedentes de que cuando una multitud se agolpa para recolectar el combustible, “no se respeta ni siquiera a los elementos del Ejército; se enfrenta la población. Hay otros casos sobre esto. Sé que existe esta polémica. Respeto ese punto de vista de que por qué el Ejército no enfrentó a la población”.

Aseguró que la postura del Ejército fue la correcta, “porque nosotros no podemos enfrentar estos actos con medidas coercitivas. No podemos reprimir, porque el detener significa, en un momento dado, desatar una represión”.

“Yo estoy en eso de acuerdo con la actuación del Ejército, de la Marina, de las Fuerzas Armadas. Siempre he sostenido que el soldado es pueblo uniformado, que no se debe de estigmatizar: que ya el que está portando un uniforme es un represor, no. No es así.”

La explosión en Tlahuelilpan, Hidalgo, ha dejado hasta el momento un saldo de 73 personas muertas y 80 heridas.

Zósimo Camacho