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La titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), Luisa María Alcalde Luján, presentó el programa Jóvenes Construyendo el Futuro, que tiene como meta atender a 2.3 millones de personas, de entre 18 y 29 años, que no estudian ni trabajan.


En la conferencia matutina del presidente Andrés Manuel López Obrador, la funcionaria expuso que ya hay más de un millón de jóvenes registrados a través de la plataforma de la STPS.

Los objetivos principales, explicó Alcalde Luján, son: “reivindicar el derecho que tiene la juventud de tener un futuro en nuestro país. Y como parte de esta estrategia de pacificación ir atendiendo las causas que están vinculadas con la falta de oportunidades de millones de jóvenes en nuestro país”. Además, asegurar a los jóvenes con cobertura médica, a través del seguro facultativo con el que hoy cuentan varios estudiantes.

El proyecto consistirá en capacitar a los jóvenes, como aprendices, en empresas, talleres y negocios, se trata de una “red de tutores” que brindarán una certificación a los jóvenes “para que acrediten qué fue lo que aprendieron, cuáles son las habilidades y las capacitaciones y las competencias que adquirieron los aprendices durante todo este proceso”.

También, indicó, habrá una estrategia especial para las zonas donde es complicado hacer este proceso a través de una página de internet. Para el caso de las zonas rurales de alta marginación y comunidades indígenas, “se va a brindar un apoyo presencial para que todos los jóvenes que vivan en estas localidades y todos los pequeños, micro empresarios puedan también participar en el programa de Jóvenes Construyendo el Futuro”.

López Obrador criticó que en administraciones anteriores no se haya atendido eficazmente a este sector de la población y denostó el mote impuesto de ninis. Horas antes de que se entreguen las primeras tarjetas, en Tlalnepantla de Baz, Estado de México, el presidente dijo que este proyecto es “estratégico, fundamental, lleno de contenido, de justicia y humanismo; es la atención a los jóvenes, a los que se les ha dado la espalda en los últimos tiempos, que se les etiquetó, fue lo único que se hizo”.

Los beneficiarios del programa recibirán tres mil 600 pesos mensuales, durante un año, y al concluir este periodo, y en caso de no conseguir trabajo en el mismo lugar donde se capacitaron como aprendices, recibirán un certificado.

Érika Ramírez