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Bucarest, Rumania. Dos baterías de misiles antiaéreos S-300 fueron desplegadas a mediados de diciembre en la región de Deir Ez-zor, en el este de Siria. La frecuencia de los vuelos de la coalición encabezada por Estados Unidos disminuyó de inmediato en 80 por ciento. Desde el 18 de septiembre, la fuerza aérea israelí no ha efectuado nuevas incursiones en el espacio aéreo sirio.

Una delegación militar israelí encabezada por el general Aharon Haliva, jefe de operaciones, viajó a Moscú y se entrevistó con el general Vasily Trushin, jefe adjunto de operaciones de las fuerzas armadas rusas. Las relaciones entre los militares de Rusia e Israel se deterioraron como consecuencia del derribo de un avión militar ruso Il-20 durante un ataque aéreo israelí contra objetivos sirios situados cerca de la base aérea rusa de Hmeymim, en la región siria de Latakia.

La delegación israelí viajó a Moscú porque Israel no ha podido encontrar puntos débiles en la zona de exclusión aérea que han impuesto los nuevos sistemas de defensa antiaérea que Rusia ha entregado a Siria. Los israelíes creyeron poder engatusar a los rusos para que les dieran los códigos de seguridad de los misiles sirios. Rusia, por supuesto, se negó.

¿Cuáles son los elementos de la gestión automatizada del espacio aéreo sirio que impiden las incursiones israelíes y estadounidenses?

Siria recibió entre 6 y 8 baterías de misiles antiaéreos rusos S-300/PMU2, cuyo radio de acción es de 250 kilómetros. Esos misiles garantizan la seguridad de los aviones y de los objetivos militares sirios. Pero no son los elementos más importantes del sistema de defensa antiaérea.

El sistema ruso de gestión automatizada del espacio aéreo Polyana D4M1 garantiza el manejo de todos los elementos de la defensa antiaérea. Este sistema es una interfaz que permite el funcionamiento simultáneo de las unidades aéreas y de la defensa antiaérea sirias. Polyana D4M1 es capaz de cubrir una zona de 800 kilómetros cuadrados, de seguir simultáneamente 500 objetivos aéreos y misiles balísticos y de seleccionar 250 como blancos a derribar. Gracias al Polyana D4M1, los centros de mando de la aviación siria reciben también información proveniente de los aviones rusos de control radioeléctrico A-50U (similares a los AWACS estadounidenses [1]) y de los satélites rusos de vigilancia.

La memoria de los servidores del Polyana D4M1 almacena la imagen de cada uno de los objetivos aéreos obtenida a través de los radares, lo cual incluye las imágenes de los misiles crucero y del nuevo avión estadounidense de combate F-35, supuestamente invisible.

Cuando un radar en Siria detecta un objetivo aéreo, el sistema automatizado Polyana D4M1 muestra esa información en todos los radares de detección y sistemas de direccionamiento de todos los aviones y de toda la artillería antiaérea siria y rusa. Ya identificados, los objetivos aéreos enemigos son automáticamente designados para su derribo. Ese sistema automatizado hace incluso que los misiles antiaéreos sirios de la época soviética (S-200, S-75, S-125, etc.) sean casi tan precisos como los S-300.

La red de gestión automatizada del espacio aéreo Polyana D4M1 incluye además los sistemas Krasukha-4 de intercepción de las señales de los radares terrestres, de los aviones de vigilancia y control radioelectrónico AWACS y de las aeronaves de reconocimiento con o sin piloto. La red utiliza también los sistemas Zhitel R-330ZH que interceptan las señales entrantes o salientes de los dispositivos de navegación NAVSTAR (GPS), dispositivos utilizados por los medios de ataque (aviones, helicópteros, misiles crucero, bombas guiadas).

¿Qué consecuencias tiene entonces la utilización en Siria del sistema ruso de gestión automatizada del espacio aéreo?

Las bases militares [2] de Estados Unidos en Siria disponen esencialmente de fuerzas destinadas a la realización de operaciones especiales, o sea de unidades de infantería ligera, sin blindados ni apoyo artillero. Por consiguiente, esas fuerzas estadounidenses no podrían resistir ningún ataque terrestre del Ejército Árabe Sirio, que contaría con apoyo aéreo, mientras que la aviación estadounidense ya no podría penetrar la defensa antiaérea siria sin sufrir pérdidas inaceptables.

Es por esa razón que Estados Unidos acaba de anunciar que inicia la retirada de sus 2 mil soldados presentes en suelo sirio [3].

Al mismo tiempo, Turquía, con anuencia de Rusia, se prepara para emprender una nueva ofensiva contra las YPG kurdas en el norte de Siria. Ante esa nueva coyuntura, el Ejército sirio lucharía junto a los turcos. Las YPG kurdas, entrenadas y apoyadas por Estados Unidos, perderán rápidamente los territorios que habían tomado del Estado Islámico (Daesh), que a su vez los había sustraído al gobierno de la República Árabe Siria.

Notas

[1] Los aviones AWACS (siglas que significan Airborne Early Warning and Control, o sea “Alerta Temprana y Control Aerotransportado”) son verdaderos radares aéreos que además garantizan el control de las fuerzas propias en el terreno de operaciones, la comunicación con esas fuerzas así como la obtención de datos de inteligencia sobre las fuerzas enemigas gracias a la vigilancia sobre el espectro radioeléctrico en el terreno. Nota de la Red Voltaire.

[2] Bases instaladas en suelo sirio ilegalmente y en contra de la voluntad públicamente expresada de la República Árabe Siria. Nota de la Red Voltaire.

[3] Estados Unidos reconoció la presencia de 2 mil militares estadounidenses en Siria, pero en realidad son el doble. Nota de la Red Voltaire.

Valentin Vasilescu/Red Voltaire

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