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La Habana, Cuba. El cambio climático ha traído consigo el desarrollo de fenómenos meteorológicos diversos como sequías, lluvias prolongadas, inundaciones, temperaturas récords, incendios forestales, tsunamis, huracanes… La lista de lo que ocurrió sólo durante 2018 es interminable. Los eventos climatológicos provocaron, afectaron la economía de las naciones y generaron pobreza y el desplazamiento de cientos de miles de personas en el mundo.

En América hubo de todo, desde los incendios que azotaron California, Estados Unidos, el más reciente, llamado “Camp Fire”, destruyó más de 6 mil 700 edificios, causó la muerte de 94 personas, dejó muchos heridos y 1 mil 11 desaparecidos; hasta intensas nevadas en el centro y norte del país.

La población estadunidense sufrió también el embate de los huracanes Florence y Michael, lo cuales afectaron a las Carolinas (Norte y Sur) y a la Florida.

Terremotos sacudieron Costa Rica, República Dominicana, Chile, México, Perú, Nicaragua, Ecuador, Venezuela y en el Caribe a Cuba y Haití, mientras que un tornado inusual sorprendió a una comunidad del estado mexicano de Sinaloa.

En Guatemala muchos perdieron la vida por la erupción del volcán Fuego en el mes de junio, catalogada por los especialistas como la más grande desde la ocurrida en 1974, que sepultó aldeas, caseríos y colonias aledañas.

Del otro lado del mundo, en Asia, más de 2 mil muertos resultaron del terremoto y tsunami ocurridos en Indonesia en octubre que arrasó con la isla de Célebes, mientras que en Filipinas el tifón Mangkhut dejó a su paso muerte y cientos de desaparecidos.

Europa sufrió de fuertes temporales que en Roma provocaron la caída de granizo e intensas lluvias de hasta 30 centímetros en algunos barrios, al mismo tiempo que un sismo de 6.8 grados sacudió la costa de Grecia.

En España rescatistas recuperaron el cuerpo de al menos 12 personas y un niño desapareció por la riada de Mallorca; y el Golfo de Valencia fue sacudido por un movimiento telúrico que se sintió en una decena de poblaciones.

Y como si fuera poco el pasado 22 de diciembre en Indonesia el volcán Anal Krakatoa entró en erupción y provocó una avalancha submarina y un tsunami posterior que, de momento, causó la muerte a 373 personas. Además, 128 personas están reportadas como desaparecidas, más de 1 mil 459 sufrieron heridas y unos 12 mil residentes evacuaron a las zonas más elevadas de las islas.

Según los expertos la causa del incremento de estos eventos climatológicos son los dramáticos cambios en la vida sobre la Tierra, muchos consideran que en el futuro estos desastres naturales se desarrollarán simultáneamente.

Será como una película de terror, pero real, consideran 23 científicos en un reporte para el cual analizaron 3 mil documentos sobre los efectos del cambio climático. El informe, publicado en la revista Nature Climate Change, detalla situaciones que ya afectan a millones en el planeta, como los incendios forestales, las olas de calor, el aumento del nivel del mar, huracanes, inundaciones, sequías y escasez de agua potable limpia.

Los especialistas determinaron unas 467 maneras en que esos eventos naturales podrán dañar la salud mental y física de los seres humanos, además de la seguridad de los alimentos, disponibilidad de agua, infraestructura y otros aspectos de la vida en la Tierra.

Camilo Mora, autor principal de la investigación y miembro de la Universidad de Hawaii en Manoa destacó que para el año 2100 en algunas áreas tropicales del planeta, como la Costa Atlántica del centro y sur de América podrán desatarse al mismo tiempo al menos seis crisis. Ciudades como Nueva York también estarían en peligro con el potencial impacto de unos cuatro eventos climatológicos paralelos.

Muchos de estos flagelos ya se están desarrollando en síncope, aseguró y ejemplificó con el estado estadunidense de Florida donde una sequía extrema, temperaturas récord e incendios sucedieron en conjunto con fenómenos como el huracán Michael, poderosa tormenta tropical categoría 4 que afectó a la región del Panhandle recientemente.

Señaló igualmente el caso de la ciudad de California, donde se han dado los peores incendios forestales en la historia de esa área, parte de un mix explosivo alimentado por sequías, olas de calor extremas y el consecuente empeoramiento drástico de la calidad del aire que está afectando la salud de los residentes.

Según la investigación, el augurio cambiaría sólo con medidas drásticas que reduzcan la emisión de gases de invernadero, los cuales potencian el cambio climático.

“Como seres humanos no sentimos el dolor de aquellos que se encuentran lejos de nosotros o de quienes nacerán en el futuro […]. Normalmente nos preocupamos por aquellos que se encuentran cerca nuestro o que nos impactan, o sobre cosas que sucederán mañana”, explicó a medios de prensa.

Los autores del reporte alertaron que no hace falta mirar al futuro para darse cuenta de lo preocupante de la situación actual.

“Vemos que el cambio climático está literalmente volviendo a dibujar las líneas en los mapas”, comentó Dawn Wright, una de las científicas involucradas.

Diversos estudios sobre el cambio climático aseguran que las olas de calor afectarán la fertilidad masculina a gran escala, y propiciarán el cambio de diversos escenarios naturales como el desierto de Arabia Saudita recientemente inundado.

Para menguar los efectos negativos del cambio climático es necesaria la colaboración de todos en el planeta con planes enfocados en el cumplimiento del Acuerdo de París (COP 24), coincidieron los participantes en la 24 Conferencia de las Naciones Unidas que evaluó el tema recientemente en Polonia.

Lo acordado en la capital francesa hace 3 años fue hacer todo lo posible para mantener el aumento de la temperatura global por debajo de 2 grados Celsius en comparación con los niveles preindustriales. Hoy en día las 1 mil 897 partes de la Convención Marco de la ONU sobre el Cambio Climático están enfocadas en cómo lograr el compromiso colectivo asumido en 2015.

Además de mantener la temperatura cercana al 1.5 grados Celsius, el acuerdo incluye compromisos para aumentar la financiación en la lucha contra el cambio climático, desarrollar planes nacionales sobre el clima para 2020, proteger los ecosistemas, fortalecer la adaptación y reducir la vulnerabilidad al cambio climático.

Pero tales fines chocan con diferentes obstáculos en cada región, como la categorización de los países, preguntas sobre el peso de la ciencia, problemas de dinero e incluso confianza entre las naciones. De ahí que acordar cómo cumplir de conjunto lo propuesto sea complicado y es catalogado como un asunto político técnicamente complejo.

Marnie Fiallo Gómez/Prensa Latina

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