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En pleno año de transición política –Año de Hidalgo–, dependencias y entidades de la administración pública federal –incluidos los poderes Legislativo y Judicial– han destinado 1 mil 681 millones 189 mil 765 pesos del erario a asociaciones civiles por conceptos de donativos y subsidios.

Los montos se han otorgado entre enero y septiembre de este 2018, revela el más reciente informe sobre las finanzas públicas que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público entregó al Congreso: poco más de 865 millones fueron donativos y 816 millones, subsidios.

Llama la atención que una parte sustancial haya salido de la Secretaría de Cultura: 599 millones 38 mil 91 pesos, cifra que representa el 35.6 por ciento del total; y de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte: 319 millones 564 mil 164 pesos, que corresponde al 19 por ciento.

Para dimensionar el tamaño del pastel, resulta que el presupuesto anual del municipio más pobre del país –Santos Reyes Yucuná, Oaxaca– apenas ascendió en este año a 6 millones 302 mil 214 pesos, refieren sus estados financieros.

En forma individual, 24 donaciones y subsidios –de los 7 millones a los 43 millones de pesos– superaron ese presupuesto, con el que dicho municipio tiene que atender temas urgentes, como saneamiento, agua potable, pavimentación.

La donación más onerosa la entregó precisamente la Secretaría de Cultura, y fue por 43 millones 300 mil pesos. Ésta favoreció a la Asociación Azteca Amigos de la Cultura y las Artes, AC y se “justificó” de la siguiente manera: “brindar una formación musical de niños y jóvenes entre los 5 y 17 años de edad mediante la práctica orquestal y coral de cuatro agrupaciones comunitarias del Sistema Nacional de Fomento Musical de la Secretaría de Cultura en el Programa Vive con Música; y contar con 101 instrumentos musicales, como mínimo, para cada una de las orquestas sinfónicas, más la renovación requerida de instrumentos durante la operación del proyecto”.

Destaca que esa asociación prácticamente acaparó las donaciones de la Secretaría, pues obtuvo 33 donativos más, cada uno por 2 millones 120 mil pesos; que en total sumaron 69 millones 960 mil pesos.

Así, la Asociación Azteca Amigos de la Cultura y las Artes se embolsó poco más de 112 millones de pesos del erario, monto que representa 17.7 veces el presupuesto anual del municipio más pobre del país.

Algo, por lo menos, vergonzoso. Y es que por años, las dos figuras han sido utilizadas de forma discrecional para beneficiar a sociedades que no necesariamente tienen una función altruista, y que en todos los casos gozan de un régimen fiscal que las exenta del pago de impuestos. Muchas de ellas, además, ligadas a corporaciones y grandes empresas.

Ejemplo de ello es el donativo individual por 13 millones 500 mil pesos que recibió la Fundación BBVA Bancomer, AC, ligada a la trasnacional española Banco Bilbao Vizcaya Argentaria. El dinero público se extrajo de la Secretaría de Educación Pública para “brindar un reconocimiento a estudiantes de secundaria, mediante el otorgamiento de un incentivo económico que contribuya a la continuidad educativa y al aprovechamiento escolar”.

De acuerdo con el Servicio de Administración Tributaria, “si realizas actividades de asistencia, de servicios, enseñanza, investigación, administración, entre otras, sin perseguir un fin lucrativo, eres una persona moral con fines no lucrativos.

“En este supuesto, no eres sujeto del impuesto sobre la renta, salvo que percibas ingresos por enajenar tus bienes, por recibir intereses, premios o cuando determines o tengas conceptos asimilados a remanente distribuible (diferencia que resulta al restar de tus ingresos las deducciones autorizadas, siempre que tus ingresos sean mayores).”

La lista de personas morales sin fines de lucro no sólo incluye a las asociaciones y sociedades civiles, sino también sindicatos, asociaciones religiosas, cámaras, colegios de profesionales, donatarias, sociedades cooperativas, sociedades de inversión especializadas de fondos para el retiro, partidos y asociaciones políticas legalmente reconocidos, la federación, entidades federativas, municipios y organismos descentralizados.

De tal forma que para algunas asociaciones civiles el negocio es redondo, como lo ha sido históricamente para los sindicatos. Algo que se podría poner bajo la lupa, para determinar si el erario debe seguir entregando estos recursos multimillonarios.

Tal como ocurrió con el segundo donativo individual más oneroso, por 20 millones de pesos, también salido de la Secretaría de Cultura. Éste benefició a Poder Cívico, AC, y fue para “apoyar el proyecto ‘La Ciudad de las Ideas: Puebla 2018’.

El futuro de los donativos y los subsidios

Desde su campaña electoral, Andrés Manuel López Obrador ha prometido que no tolerará gastos injustificados, superfluos, inútiles y discrecionales en el gobierno federal, empezando por los altos sueldos de servidores públicos. Pero, ¿qué pasará con otro tipo de erogaciones que hacen servidores públicos a costa del erario, como los donativos y los subsidios a asociaciones civiles?

Entre enero y septiembre de este año, de forma discrecional se donaron recursos públicos por un total de 865 millones 76 mil 464 pesos. Además, se entregaron 816 millones 113 mil 301 por subsidios.

Según los datos de Hacienda, además de los sectores de Cultura y Deporte, otras dependencias y entidades que han entregado donativos y subsidios millonarios son: Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, por un total de 186 millones 150 mil pesos; Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva, por 120 millones 607 mil 354 pesos; Inmujeres, por 90 millones 884 mil 392 pesos; Censida, por 87 millones 371 mil 294; DIF, 67 millones 988 mil 841; y Secretaría de Educación Pública, por 48 millones 643 mil 940 pesos.

Pero en este tema ni los que vigilan se salvan: la Secretaría de la Función Pública entregó un subsidió por 17 millones 561 mil 648 pesos; y la Auditoría Superior de la Federación donó 200 mil pesos.

Otras que donaron dinero que tanta falta les hace para sus proyectos productivos fueron las quebradas Comisión Federal de Electricidad, por 65 millones 900 mil pesos; y Petróleos Mexicanos, por 22 millones de pesos. Así los gastos en la administración pública federal que López Obrador está obligado a revisar.

Nancy Flores

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