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“Las siete personas llevan ya 3 años detenidos y aún no han tenido una sentencia; los intereses e influencias de la familia Zepeda han provocado que los tiempos jurídicos se vayan alargando y se cierren las audiencias para ellos”, explica a Contralínea uno de los miembros de la Asamblea Comunitaria de Eloxochitlán de Flores Magón, municipio de Oaxaca.

Después de 3 años, a Miguel Ángel Peralta Betanzos, Jaime Betanzos, Alfredo Bolaños, Isaías Gallardo, Omar Morales Álvarez, Fernando Gavito y Herminio Monfil no se les ha dictado sentencia, tras haber sido detenidos el 14 de diciembre de 2014, y acusados el 17 de diciembre de ese año, por el homicidio de Manuel Zepeda Lagunas, hermano de la presidenta municipal de Eloxochitlán, Elisa Zepeda Lagunas.

De acuerdo con la información proporcionada por el mismo integrante de la Asamblea Comunitaria, sólo Miguel Ángel Peralta tuvo audiencia en los juzgados de Huautla, Oaxaca, y en ella el juez se comprometió a dictar sentencia para el 22 de octubre, sin embargo, aún no hay una respuesta.

 “Él se encuentra en huelga de hambre desde el 19 de octubre y así seguirá hasta que el juez tome una decisión que, esperamos y confiamos, sea apegada a la verdad y, en ese sentido, la libertad del compañero”, asegura dicho miembro de la Asamblea.

El integrante de la Asamblea de Eloxochitlán indica que todos los procesos se han demorado, ya que pasaron más de 3 años y hasta ahora se logró hacer una audiencia. Sin embargo, en todos los casos se han rechazado las pruebas, lo cual, afirma, responde a los intereses de la familia Zepeda: “Elisa es diputada de Morena, su padre fue presidente municipal y ahora ella también se ostenta como presidenta municipal de la comunidad, cosa que contraviene totalmente la división de poderes y sus propias leyes; aun así, ella sigue ahí”.

Por último, el mismo elemento explica que desarticular la organización comunitaria de la asamblea, fue el principal y verdadero motivo por el que los siete hombres fueron detenidos, pues “las autoridades no han respetado el proceso organizativo de usos y costumbres que tenía la comunidad de Eloxochitlán en Flores Magón y ha intentado imponer un sistema que ha venido a fracturar los partidos políticos”, finaliza.

Karen Ballesteros