Autor:

Estudiantes de más de 30 escuelas, facultades y bachilleratos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) se reunieron en una asamblea “InterUNAM” para continuar la discusión de demandas institucionales relacionadas con la modificación de la Ley Orgánica y la elaboración de protocolos de seguridad y de género, entre otras.

Los estudiantes de la UNAM –reunidos el pasado 22 de septiembre en el plantel 5 de la Escuela Nacional Preparatoria– discutieron las demandas que a lo largo de las últimas 3 semanas han surgido sobre los ejes de “democratización”, “seguridad”, “género” y “educación pública y gratuita”.

A pesar de que las demandas son diversas, se exigen mecanismos de participación consistentes, como la conformación de comisiones paritarias y de representación tripartita proporcional (estudiantes, trabajadores, académicos) que permitan a la comunidad universitaria incidir en la modificación de la Ley Orgánica, la elaboración de protocolos de seguridad y de género, y la realización de investigaciones y auditorías.

Para fomentar la democratización de la universidad, los estudiantes exigen voto universal, presencial, directo y secreto en la elección de autoridades. Asimismo, que los consejos técnicos, universitarios y académicos sean compuestos de forma proporcional, y que se realice de forma eficiente la transparencia presupuestal.

La demanda de reforma a la Ley Orgánica           –acordada con anterioridad– se concretaría a través de la modificación de los artículos cuarto, quinto y sexto, con el objetivo de eliminar la Junta de Gobierno y el Tribunal Universitario; el artículo 95 de la Legislación Universitaria sería modificado para fomentar la perspectiva de género.

Respecto a la seguridad en los planteles universitarios, se exige el desmantelamiento de los grupos porriles y el deslinde de responsabilidad de las autoridades universitarias, así como la reparación integral del daño a las víctimas del 3 de septiembre.

Destaca la exigencia de destitución, investigación, sanción penal y administrativa contra Teófilo Licona (coordinador de Vigilancia UNAM), Benjamín Barajas (director General del Colegio de Ciencias y Humanidades), Gerardo Loyo (director General de Prevención y Protección Civil) y Raúl Arcenio Aguilar (director General de Asuntos Jurídicos).

La asamblea se pronunció en contra de la presencia de cuerpos policiales armados en la universidad y, en cambio, demandó la creación de un protocolo de seguridad con una perspectiva democrática, de derechos humanos y de género, elaborado por comisiones de la comunidad universitaria.

El protocolo contemplaría el desmantelamiento de grupos porriles, infiltrados y redes de complicidad; la reestructuración de los cuerpos de Vigilancia UNAM; transporte seguro dentro y fuera de las instalaciones, y descentralización de la Defensoría de los Derechos Universitarios.

Con respecto de los problemas ocasionados por la violencia de género, se exige la reelaboración de las políticas de género y la creación de un nuevo protocolo de Atención de Casos de Violencia de Género. Las universitarias reclaman la aplicación de educación feminista –“no sexista ni heteronormada”– obligatoria como tronco común, y la capacitación en perspectiva de género del personal administrativo.

Por otro lado, tanto para los casos de feminicidio como para toda forma de violencia, los estudiantes exigen la actualización, resolución y castigo en favor de los universitarios víctimas de la inseguridad, y acompañamiento material, jurídico y psicológico de víctimas y familiares.

En el tema educativo, exigen se reforme el proceso de admisión de la UNAM para que en adelante se desvincule de intereses privados. Reclaman poner fin a la exclusión, elitización, discriminación educativa y al cobro de cuotas ilegales en educación continua, cursos de idiomas, diplomados, posgrados, talleres, servicios y procesos de admisión.

La asamblea abrazó de forma solidaria las demandas de profesores universitarios por el aumento salarial y la mejora de condiciones laborales. Además, los estudiantes asumieron el compromiso de generar una organización de base estructurada, permanente y democrática en cada plantel.

Redacción