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El 63 por ciento de los habitantes de la Ciudad de México considera que la actuación del gobierno de la Ciudad fue “muy mala” a la hora de dar apoyo a las personas afectadas por el sismo del 19 de septiembre de 2017, de acuerdo con una encuesta de Parametría.

Asimismo, el 65 por ciento calificó como “mala” la actuación del gobierno de su delegación (ahora alcaldía). Además, a nivel federal el 61 por ciento de los encuestados también calificó de “malo” el papel desempeñado por sus alcaldes.

 “El sismo del 19 de septiembre de 2017 puso a prueba a las instituciones y fueron nuevamente los ciudadanos organizados quienes acudieron primero a ayudar a la gente afectada”, señala el informe de Parametría.

Por otra parte, aunque es responsabilidad del gobierno y congreso estatal aprobar leyes como los Reglamentos de Construcciones, para evitar casos de corrupción y pérdidas humanas; el 32 por ciento considera que el gobierno federal debe responder para atender a los damnificados tras el sismo, mientras que 26 por ciento lo ve como una tarea del gobierno de la Ciudad de México y 25 por ciento como un trabajo de las ahora alcaldías.

Habitantes sin preparación y con miedo

El sismo del año pasado tomó por sorpresa a la población. Pero “algunas acciones que se pueden realizar para prevenir derrumbes de construcciones y muertes ante sismos es identificar áreas de mayor riesgo; implementar reglamentos y normas de construcción más exigentes; invertir en alertas sísmicas, así como vigilar su correcto funcionamiento”, de acuerdo con Parametría.

A pesar de las recomendaciones, el  54 por ciento de los habitantes de la Ciudad de México no se encuentran preparados para responder de manera adecuada en caso de sismo. Mientras el 43 por ciento afirma que puede responder de manera adecuada, según el estudio.

No sólo no toda la población no se encuentra preparada, también el 48 por ciento de los habitantes de la Ciudad de México vive con miedo ante la probabilidad de un sismo. La misma pregunta se realizó el año pasado después del sismo y el 58 por ciento respondió afirmativamente. Aunque las cifras se redujeron marginalmente, el sentimiento de temor sigue vivo entre los habitantes de la capital de la República.

 “El proceso de asimilación de estos eventos requiere sin duda alguna del trabajo con las emociones. Hoy ante sismos de menor magnitud vemos la reacción de desesperación de personas que recuerdan la tragedia en la ciudad”, según Parametría.

La encuesta fue realizada, cara a cara,  a 400 personas mayores de edad de la Ciudad de México,  del 25 al 29 de agosto.

Berenice Santos