Autor:

“Estamos irritados. Estamos hartos. Los estudiantes son a quienes más reprime el gobierno; no les importa la juventud. Queremos decirles a todos los estudiantes que estamos con ellos y que tenemos que caminar juntos para que no les vuelvan a pegar, pues a las luchas aisladas siempre las golpean”, asegura a Contralínea Mario Cesar González Contreras, padre de uno de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa.

Este jueves 13 de septiembre, familiares de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa y más de 10 organizaciones y movimientos marcharon en solidaridad con los estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y demandaron seguridad dentro y fuera de todas las instituciones educativas, exigieron la extinción de grupos porriles, el esclarecimiento de delitos cometidos dentro de la Universidad, así como la democratización de la misma.

En conmemoración a la Marcha del Silencio realizada hace 50 años por integrantes del movimiento de 1968, también el Frente de Pueblos de Defensa de la Tierra de San Salvador Atenco (FPDT), las comunidades otomís –integrantes del Congreso Nacional Indígena (CNI) y simpatizantes del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN)– y otras ocho organizaciones pidieron a las autoridades el cumplimiento de todas las exigencias de los estudiantes, sobre todo la de la desarticulación de los porros.

 “Siempre hemos estado con movimientos populares estudiantiles y éste es uno de los más importantes. Los porros son un medio de sometimiento y control en las escuelas, no sólo de la UNAM, sino en diferentes instituciones educativas del país. Ésa es una prueba de que a 50 años aún existe la represión en nuestro país”, explica Ignacio del Valle, líder del FPDT.

Asimismo, el Colectivo de Reflexión en la Acción Rumbo Proletario, el Frente Nacional del Movimiento de Organizaciones Populares (Fenamop) y la Unión General de Trabajadores de México (UGTM) expresaron su apoyo hacia las movilizaciones estudiantiles: “aspiramos a que en un futuro nuestros hijos tengan mejores condiciones para estudiar. Esta lucha es por la transformación que requiere el país”, enfatiza Eduardo Amador, integrante de la UGTM.

A las exigencias de los estudiantes se sumaron las de los profesores de secundarias técnicas, quienes manifestaron su indignación ante la desaparición de la educación tecnológica en las escuelas técnicas. “Las autoridades quieren desplazar a los profesores de sus talleres y ahora esas materias las quieren convertir en clubes y ni las mismas autoridades saben cómo lo van a hacer, lo que quieren es quitar toda esa plantilla de maestros de escuelas técnicas, pero sepan estamos luchando por evitarlo”, finaliza Rocío González.

Del mismo modo, el Sindicato de Trabajadores de la UNAM, el Frente Popular Revolucionario, Movimiento de Trabajadores Socialistas, la Organización Nacional del Poder Popular, la Central Unitaria de Trabajadores y la Honorable Casa del Estudiante marcharon durante más de cuatro horas desde el Museo Nacional de Antropología hasta la Plaza de la Constitución, donde se dio por concluida la manifestación.

Karen Ballesteros